Agencias bajarán la calificación de México, advierte Barclays

Un eventual cambio en la calidad crediticia nacional "no es un desastre total", detalla el banco británico. Las agencias internacionales Moody’s y Standard & Poor’s bajarán en los próximos 12 meses la calificación crediticia de México, debido a que el crecimiento de la economía nacional no es consistente con la categoría en la que se ubica la nota nacional, consideró Marco Oviedo, jefe de Investigación Económica para América Latina en Barclays.

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Las declaraciones ocurren después de que la semana pasada, Fitch Ratings bajó la calificación soberana del país a BBB, desde BBB+, al tiempo que Moody’s cambió de estable a negativa la perspectiva de la calidad crediticia del país, lo que signfica que hay posibilidades de que baje en los próximos meses.

Sin embargo, el directivo del banco británico consideró que será “muy poco probable” que las agencias bajen las calificaciones de Petróleos Mexicanos, pues, a diferencia del criterio de Fitch, Moody’s y Standard & Poor’s tienen una visión de “más largo plazo”.

En este momento, añadió, estas empresas analizan si Pemex se mantiene como un problema persistente y ambas “creen en las fortalezas macroeconómicas de México”, como el compromiso del gobierno federal para no contratar más deuda, el compromiso de mantener un déficit fiscal bajo y el apoyo explícito a Pemex. En este contexto, Raúl Martínez Ostos, presidente y director general de Barclays México, aseguró que una eventual baja en las calificaciones «no es un desastre total», pues el deterioro de la situación financiera proviene del sexenio pasado.

SUGIEREN REVISAR PROYECTOS

Sobre los planes de infraestructura más importantes del gobierno, Marco Oviedo recomendó a la administración replantear la construcción de la refinería de Dos Bocas, el aeropuerto internacional de Santa Lucía, así como el proyecto del Tren Maya.

En el primer caso, advirtió que será complicado construir la procesadora de petróleo en los términos establecidos por el Presidente, por lo que recomendó optar por una planta que produzca menos o que sea menos compleja.

«La refinería no se va a hacer, porque técnicamente no están las condiciones que el gobierno exige. Tendría que ser, o una refinería más chica, con menos complejidad. En tres años nadie ha construido una refinería. Puede suceder lo mismo que pasó con la refinería de Tula con (el expresidente Felipe) Calderón. Hubo tantos problemas que al final decidieron no seguir”, advirtió.

Al mismo tiempo, señaló que el Tren Maya es un producto que sólo resultará atractivo en ciertos puntos del recorrido.

El directivo agregó que entre los proyectos insignia del sexenio el que despierta mayor interés entre los inversionistas es el Tren Transístmico.