Es hora de la infraestructura inteligente en México, alerta economista

El economista Jeremy Rifkin planteó los retos que enfrenta México para sumarse a la tercera revolución y emprender una carrera acelerada contra el cambio climático.

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CIUDAD DE MÉXICO — Para el economista y teórico de la revolución digital Jeremy Rifkin, México necesita dar un salto hacia una infraestructura inteligente preparada para enfrentar la revolución digital, y los desarrolladores deben contribuir a ello.

“En Europa y en China ya hay miles de personas produciendo su propia energía solar en su casa, y el sol todavía no nos ha pasado una factura. Tenemos que prepararnos para que cada edificio sea distribuidor de datos y generador de energía”, anticipa Rifkin, para quien “el nuevo modelo es acceso, no propiedad”.

Durante el MIRA Day, organizado por la desarrolladora inmobiliaria, el también asesor de la Unión Europea y China planteó los retos que enfrenta México y el resto de Latinoamérica para sumarse a la tercera revolución y emprender una carrera acelerada contra el cambio climático.

Rifkin señaló que el sector privado debe participar en la creación de una nueva infraestructura tecnológica que ayude a que los usuarios puedan autoabastecerse de energía y devolver a la red lo que no consuma.

“Las energías basadas en combustibles fósiles y las tecnologías para aprovecharlas, como el tendido eléctrico o los vehículos tradicionales, han agotado su productividad. El costo marginal de la energía será casi cero. Esto ya sucede en algunos países, como Alemania, que ha estado construyendo la infraestructura necesaria en los últimos 10 años”. 

El experto señala que los retornos de producir la propia energía son más rápidos de lo que la gente piensa. “En 1979 producir un vatio de energía solar costaba 79 dólares. Para 2020 será de 25 centavos”.

Lo mismo sucederá con los coches autónomos, señala: “Tenemos que eliminar 80% de los vehículos del mundo en las próximas dos generaciones para dar el salto a una economía de coches compartidos. ¿Eso significa el fin de estas compañías? No, pero tienen que cambiar su modelo de negocio”.

En los últimos años la sociedad se ha convertido en ‘prosumer’; productores y consumidores, explica. “La gente produce su propia música, videos, información, conocimiento, con un costo marginal cero; y eso no se cuenta en el PIB. La industria completa está siendo disruptiva con el internet de las cosas”.

Mejorar la eficiencia

Además de la producción de energía renovable en los hogares, Rifkin citó la instalación de sensores para captar y compartir información sobre factores como el tráfico, las condiciones meteorológicas, o la logística.

“Manejar datos nos hará más eficientes y eso significa que tomaremos menos energía de la tierra y seremos más autosuficientes. Eso permitirá mejorar la efectividad y la productividad de las ciudades y reducir nuestra huella de carbono”.

Javier Barrios, director general y fundador de MIRA, coincide en la necesidad de pensar en una infraestructura inteligente. “Los edificios se van a volver los nodos de producción de energía, de comunicaciones y de carga de coches”.

Para avanzar en esta evolución, Barrios considera que los gobiernos deben adoptar esta conciencia y comenzar a coordinar esfuerzos. “Nosotros estamos fomentando mucho de lo peatonal y los usos mixtos, que hacen que la gente comparta los recursos. Tenemos que empezar a pensar en la producción de energía, cómo innovar en la generación de nodos distribuidos y cómo lidiar con los coches automatizados”.

Algunos de sus desarrollos ya incluyen pisos de estacionamiento por encima de la banqueta, que se puedan convertir en espacios vivibles cuando desaparezcan los coches, explica.

“Ya no podemos seguir en los mismos modelos de negocio porque ya no hay mercados, ahora son redes, y las redes son inclusivas, no exclusivas”, resume Rifkin.