Estados Unidos, el salvador de México ante China: OCDE

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CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — La desaceleración de la economía de China representa un desafío para gran parte del mundo, pero México tiene a favor su estrecha relación económica con Estados Unidos, dijo José Ángel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Pese a esta ventaja, México debe trabajar en aumentar su productividad y competitividad, así como mejorar áreas como el Estado de Derecho, rendición de cuentas y la calidad del gobierno.

“Le afecta al mundo entero el hecho de que China crezca menos, pero más a algunos países que dependen de la demanda de materias primas (…) En el caso de México tiene un impacto menor porque no es un exportador decommodities, las ventas de petróleo son una fracción de las exportaciones totales”, explicó.

“Es menos vulnerable a China y más beneficiado por la recuperación de Estados Unidos, (además de) una economía en orden desde el punto de vista fiscal, de política monetaria, de déficit público y flexibilidad monetaria”, señaló Gurría en entrevista con CNNExpansión, durante su visita a México.

Para este año, el consenso del mercado es que la economía china crezca 6.5%. Aunque su crecimiento promedio en los últimos años fue de 9%, el cambio de modelo económico que busca impulsar la economía con el consumo, y no con la construcción de infraestructura, ha provocado caídas que han desatado nerviosismo en los mercados financieros del mundo.

“China ha sido competidor de México por los mercados y también por las inversiones. Sin embargo, en China por el mejoramiento gradual del nivel de vida se están acercando más hacia los costos que tiene México y es muy importante que sigamos concentrados en todos aquellos elementos que aumentan la productividad, porque es lo que nos permitirá seguir siendo competitivos”, dijo quien fuera también secretario de Hacienda en el sexenio del expresidente Ernesto Zedillo.

La productividad del trabajo de China creció 7%, frente a 0% de México en 2014, según cifras de The Conference Board.

Desconfianza, el legado de la crisis

En medio de un «mediocre» crecimiento mundial tras la crisis de 2008, Gurría puntualizó que la recesión dejó un legado preocupante: la falta de confianza en la democracia.

“Fue enormemente destructiva, erosionante en cuanto a crecimiento, empleo, las desigualdades crecieron y un factor muy complicado y el más serio legado de la crisis, es la destrucción de la confianza del público, de los jóvenes sobre todo, en todo lo que hemos construido en los últimos 100 años, en las autoridades, presidentes, ministros, parlamentos, pero también en los bancos, en empresas multinacionales y en instituciones multilaterales como la OCDE”.

Ante esto han surgido en algunos países movimientos de extrema o xenofóbicos que amenazan a la democracia.

«Estos legados de la crisis, con estos crecimientos tan mediocres, más el impacto de los años anteriores están dando como resultado una situación muy insatisfecha y eso está creando problemas de gobernabilidad y no hablo de México, de hecho le va mejor en términos relativos, está creciendo más o menos igual que EU, que es un país al que le va bien, claro que por su perfil demográfico, México tendría que crecer mucho más, pero me refiero a una situación en la que Brasil, Rusia, están en recesión, China en lugar de crecer 11% va a crecer 6.5%», agregó.

México y su credibilidad

Al comentar sobre un editorial del The New York Times, que recientemente señaló que el presidente Enrique Peña Nieto será recordado más como un jefe de gobierno que evitó rendir cuentas que como un líder transformador, el secretario general de la OCDE dijo que ve un proceso gradual de un cambio positivo en cuanto a la transparencia.

Gurría señaló que el diario estadounidense perdió de vista lo que está sucediendo en México en materia de reformas económicas y políticas y tendientes al buen gobierno, donde hay cada vez más elementos tendientes a proteger la transparencia.

“Uno puede tomar algunos casos que siempre son muy noticiosos y hacer alusión a ellos sobre todo si uno tiene alguna agenda que quiere desarrollar”, dijo. “Pero en el fondo lo que está sucediendo es un proceso, como en todas las sociedades modernas complejas, de gradual cambio positivo y en el cual también hay que reconocerlo, hay algunos elementos de lo que yo llamaría la segunda ola de reformas que parecerían necesarias, que tienen que ver con el tema de calidad de gobierno, Estado de Derecho, calidad del sistema judicial y más transparencia y más lucha en contra de la corrupción”.

Aclaró que no pretende decir que todo sea color de rosa o que todo se puede mejorar simplemente queriendo, pero señaló que visto desde afuera, en México se ve que hay muchos avances.