México registra superávit comercial récord pese a renegociación de TLCAN

México vio a su excedente dispararse a mil 800 millones de dólares, la mayor cantidad para cualquier mes desde que se empezó a recopilar datos en 1999.

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México registró su mayor superávit comercial en diciembre, a pesar de los esfuerzos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para reducir los envíos de la nación a su país, con la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

México, que envía la gran mayoría de sus exportaciones a Estados Unidos, vio su excedente dispararse a mil 800 millones de dólares, la mayor cantidad para cualquier mes desde que se empezó a recopilar datos en 1999.

Las exportaciones automotrices aumentaron 7.4 por ciento respecto al año anterior a 11 mil 500 millones de dólares, mientras que las importaciones de productos de petróleo cayeron 15.5 por ciento a 1 mil 380 mdd.

Después de más de un año de negociaciones, México, EU y Canadá firmaron su nuevo acuerdo comercial, conocido como T-MEC, en noviembre.

Trump había amenazado con cancelar el TLCAN si no podía alcanzar un acuerdo con México y Canadá que, según dijo, disminuyera la brecha comercial entre los países. Los órganos legislativos de los tres países aún necesitan ratificar el nuevo acuerdo.

“La producción y la demanda de automóviles se han recuperado en medio de una menor incertidumbre por el TLCAN”, asegura Marco Oviedo, economista jefe para México en Barclays. “Parece que el nuevo acuerdo implica la continuidad del negocio y que las exportaciones de automóviles deberían seguir siendo un componente importante del comercio entre EU y México”.

Por otro lado, la demanda interna parece haberse debilitado a fines de año, dijo. “La demanda interna parece débil, ahora que el nuevo gobierno está reduciendo las importaciones de petróleo”.

Según el informe de Petróleos Mexicanos (Pemex), México redujo las importaciones de gasolina 14 por ciento en diciembre con respecto al año anterior.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, quien asumió el cargo el 1 de diciembre, cerró temporalmente los ductos para evitar el robo de gasolina y comenzó a distribuir el líquido a través de camiones cisterna, lo que desaceleró la distribución y provocó un cuello de botella en los puertos marítimos para los buques que transportaban combustible de importación a México.