Modificaciones al T-Mec podrían provocar desabasto de medicinas

México cuenta con un sistema de medicamentos genéricos fuerte. Cualquier ciudadano mexicano puede ir a una farmacia y encontrar medicamentos a precios muy bajos a los de una farmacéutica extranjera.

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MEDICINAS

México cuenta con un sistema de medicamentos genéricos fuerte. Cualquier ciudadano mexicano puede ir a una farmacia y encontrar medicamentos a precios muy bajos a los de una farmacéutica extranjera. Esta tendencia se ha incrementado durante las últimas décadas, haciendo de México el país favorito para que extranjeros vengan a comprar medicinas. 

Pero todo esto podría entrar en crisis si se llegan a hacer algunas negociaciones al T-Mec, el gran acuerdo económico que firmaron Justin Trudeau, Donald Trump y Enrique Peña Nieto. Para el gobierno mexicano, todo se mantiene tranquilo hasta el momento, pero una revisión por al acuerdo puede hacer que las farmacéuticas estadounidenses busquen alterar algunos capítulos relacionados con las patentes médicas. 

Los medicamentos genéricos son impensables en algunas naciones sumidas en el corporativismo, pero en México han encontrado una industria dentro de farmacias de empresarios privados como Similares, el imperio de Víctor González Torres, entre muchas otras. Lo cierto es que toda esta industria puede tambalear si se reescriben ciertos párrafos del acuerdo económico, lo que podría generar un desabasto de medicamentos en México.

A diferencia de otras naciones, en México es sencillo acceder a medicamentos sin necesidad de una receta. Los precios son baratos y hay apoyado a familias de bajos recursos a encontrar fármacos con precios imposibles en farmacias tradicionales o con farmacéuticos enormes. Todo esto puede alterarse si se reescribe el polémico Capítulo XX, en donde quedan claras las reglas para la propiedad intelectual, en donde estarían condenados los fármacos genéricos. 

A México lo sostiene una protección a medicamentos que se ha actualizado constantemente en el viejo tratado de libre comercio entre las tres naciones norteamericanas. Pero se ha pujado desde Estados Unidos para que se altere esta forma de adquirir medicamentos en México. Y es que las empresas de fármacos en la nación de Donald Trump ven impensable que los mexicanos puedan acceder a medicamentos similares a precios bajísimos (algo que ayuda a la sociedad pero daña severamente las ganancias de las grandes empresas). 

El gobierno de López Obrador ha estado pendiente de este tema. El principal personaje en esta trama es Jesús Seade, el hombre que llamó el presidente mexicano para destrabar las negociaciones del acuerdo económico entre Estados Unidos, Canadá y México. Seade asegura que la industria de medicamentos genéricos ha beneficiado a familias con pacientes enfermos de cáncer y otras enfermedades bastante costosas para combatir. 

Desde Estados Unidos se puja para que se termine con el rápido acceso a medicamentos genéricos. Si se llegara a modificar este capítulo relacionado con las patentes, los medicamentos genéricos en México tardarían años en ser introducidos al país. Esto generaría un desabasto enorme, ya que en el país se depende demasiado de este tipo de fármacos a precios cómodos para la economía mexicana.