Negociación bilateral en T-MEC, por Canadá: SE

El gobierno mexicano decidió negociar bilateralmente, en la parte final, el Acuerdo entre México, EU y Canadá (T-MEC) a consecuencia de la estrategia que siguió el equipo negociador canadiense, reveló la Secretaría de Economía.

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El gobierno mexicano decidió negociar bilateralmente, en la parte final, el Acuerdo entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) a consecuencia de la estrategia que siguió el equipo negociador canadiense, reveló la Secretaría de Economía.

“La decisión de los equipos negociadores de México y Estados Unidos de realizar reuniones bilaterales, dejando de lado a Canadá, se debió a que, a lo largo del proceso, el equipo negociador canadiense había aplicado una estrategia dilatoria, lo que tuvo como consecuencia retrasar los acuerdos trilaterales y, por ende, la conclusión de las negociaciones”, indicó la dependencia en un informe al Senado de México.

“Cabe destacar que, a inicios del receso de las negociaciones (12 de mayo al 25 de julio), el equipo negociador de Canadá tuvo un acercamiento con el equipo de Estados Unidos, con la intención de entablar reuniones bilaterales, siendo rechazada su petición por parte de Estados Unidos”, añadió.

Durante las negociaciones del T-MEC funcionarios del gobierno canadiense cuestionaron que México negociara bilateralmente el cierre de la renovación de ese tratado de libre comercio.

Incluso Jesús Seade, jefe negociador del T-MEC por parte del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), dijo que el actual gobierno federal de México debió manifestar un mayor interés por incorporar a Canadá en el TLCAN 2.0.

“Para nosotros la importancia (de un TLC trilateral) es un poco más alta. Queremos a Canadá por muchas razones, incluyendo políticas, porque nuestras perspectivas coinciden en ciertas cuestiones sociales”, comentó, en referencia a las declaraciones previas del gobierno de México en funciones.

En una entrevista con el diario canadiense The Globe and Mail, comunicó que el equipo de AMLO se quejó por los mensajes que transmitió el gobierno de México sobre las negociaciones.

“Las declaraciones hechas el lunes (27 de agosto) cuando se llegó a un acuerdo bilateral fueron: ‘Bueno, estamos felices de tener un acuerdo, esperamos que sea trilateral, pero si es bilateral, bueno, qué mal’. Ése no es el mensaje”, dijo. Una vez concluido el proceso electoral mexicano, se reactivaron las negociaciones sobre los temas bilaterales entre México y Estados Unidos.

Estas negociaciones bilaterales se llevaron a cabo del 25 al 27 de julio; del 1 al 3 de agosto; del 8 al 10 de agosto; del 15 al 17 de agosto, y del 21 al 27 de agosto del 2018.

En esta última etapa, el equipo de transición de López Obrador se integró a las negociaciones, a fin de alinear la toma de decisiones.

Regla de origen

Contenido de 70%, flexible: ANPACT

La regla de origen en vehículos pesados para alcanzar el contenido regional de 70%, como lo establece el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) es “flexible y alcanzable” para la industria mexicana, de modo que el primer ajuste que enfrentará el sector de 60% a 64% se realizará en el 2024 y deberá completarse en el 2027, expresó Miguel Elizalde, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).

“Las características del tratado realmente consideraron los puntos particulares de la industria de vehículos pesados, reflejado en el tiempo de transición, que son siete años, y el ajuste del 2024 y 2027”, expresó.

Al presentar la Expo Transporte ANPACT 2019, Elizalde precisó que el sector deberá cumplir con un contenido laboral de 45%, más alto que el de los autos ligeros, pero con la opción de sumar créditos al incorporar contratos de largo plazo que poseen las armadoras de pesados con terceras empresas de motores y transmisiones avanzadas.

A diferencia de los automóviles, agregó, este último punto da la facilidad de que esa planta de motores, transmisiones o baterías no sea de la misma armadora, puede ser de otra, sólo hay que tener un contrato de largo plazo con esa firma. Esto significa que si la empresa a la que pertenece la planta tiene una fábrica de motores, transmisiones o baterías en Estados Unidos o Canadá, con capacidad de hasta 20,000 unidades anuales, se descuenta otro 5 por ciento.

De modo que 45% de contenido laboral podría bajar hasta 30% por contabilizar un salario con tecnología; 98% de lo que produce México en camiones pesados tiene como destino el mercado estadounidense. (Lilia González)