Logística energética, el nuevo reto

El Aeropuerto Internacional de Cancún es el segundo en importancia por el número de pasajeros que recibe, sólo por detrás del de la Ciudad de México. Concentra casi 25% del tránsito de personas, dentro de la red de 60 instalaciones aeroportuarias que tiene el país.

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El Aeropuerto Internacional de Cancún es el segundo en importancia por el número de pasajeros que recibe, sólo por detrás del de la Ciudad de México. Concentra casi 25% del tránsito de personas, dentro de la red de 60 instalaciones aeroportuarias que tiene el país.

En este aeropuerto caribeño aterrizan aeronaves que no tocan otra pista del territorio mexicano. A pesar de esta relevancia, el aeropuerto de Cancún tiene que sortear un tema que va más allá de las turbulencias o el tráfico aéreo: la disponibilidad de combustible para las aeronaves, ya que la Terminal de Almacenamiento y Reparto (TAR) más cercana se encuentra a más de 360 kilómetros de distancia. Esta circunstancia ha motivado que enfrente retos como disponer con sólo cuatro horas de almacenamiento de turbosina.

Esta condición es extrema, pero no está alejada de la situación que impera en el país. Con base en el Proyecto de política pública de almacenamiento mínimo de petrolíferos de la Secretaría de Energía (Sener), el inventario total de gasolinas es de 15 días, pero considera refinerías, ductos y TAR; no obstante, tan sólo en las TAR es de tres días, un dato que la consultora KPMG lo ubica incluso en dos días. Esto quiere decir que regiones como el Valle de México no cuentan con más de 48 horas.

Este escenario es resultado de cerca de 80 años de un monopolio estatal que había restringido de distintas maneras la participación de privados en la industria petrolera. Con la aplicación de la reforma energética en la que
existe una intervención directa de privados, se busca dejar atrás el esquema vigente, identifica el “Reporte de venta de gasolina” de KPMG.

El camino hacia la apertura de importación, transporte, almacenamiento, distribución y venta de combustibles inició en abril de 2016 con los permisos para la importación de combustibles y su comercialización en las estaciones de servicio. Ahora tenemos a las franquicias instalando sus marcas en las gasolineras y el siguiente paso es tener un proveedor diferente a Petróleos Mexicanos (Pemex).

Mientras lo anterior se consolida, es fundamental que para atender este mercado se avance en la infraestructura para abastecer y almacenar, así como una red logística para llevar el combustible a diversos puntos, identifica Marcial Díaz,
consultor de Lexoil.