Elecciones de EE.UU. no afectarían el TLC colombiano

Aún si el nuevo presidente es Donald Trump, el candidato más reacio a la institucionalidad internacional, la oposición del Congreso dificultaría la cancelación de cualquier acuerdo comercial.

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Quedan cerca de 100 días para las elecciones presidenciales estadounidenses. Este será el día en que se sabrá si el nuevo gobernante será Donald Trump o la candidata demócrata, Hillary Clinton. Aunque los debates más sensibles han estado enfocados en los inmigrantes y en la institucionalidad internacional, la política exterior sigue siendo un factor inquietante para los demás países, en especial de los pequeños que deben sujetarse a los cambios externos. Por esto, para los analistas locales es inevitable considerar qué pasaría si tras las votaciones de noviembre se diera un cambio de reglas de juego en materia de comercio exterior, uno que incluso podría implicar la cancelación del Tratado de Libre Comercio (TLC) que tiene Colombia con Estados Unidos.

Precisamente este fue el tema a tratar durante un foro convocado por la Cámara de Comercio Colombo-Americana (AmCham). Sin embargo, pareciera que el TLC con Colombia saldría bien librado sin importar quién sea el que triunfe en las elecciones de noviembre, ni siquiera si Trump gana, teniendo en cuenta que es un candidato reacio a la institucionalidad internacional.

Una de las panelistas del evento, Sandra Borda, decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Tadeo Lozano, explicó que “no es fácil que un nuevo presidente estadounidense cancele o proponga acuerdos comerciales, para esto se requiere la aprobación del Congreso. Además, a diferencia de lo que pasa en Colombia, en Estados Unidos hay política exterior de Estado y no de Gobierno. De manera que la postura frente a los tratados comerciales no tiende a cambiar cada cuatro u ocho años. Y aunque sea difícil de entender, el jefe de Estado de esta potencia norteamericana no es tan poderoso: su sistema estatal hace que para el gobernante sea difícil pasar nuevos proyectos. Una muestra de ello es la primera administración Obama”.

Borda también señala que las propuestas más agresivas de los presidentes de Estados Unidos tienden a darse en el segundo período presidencial, mientras en los primeros cuatros años ellos tienden a mostrarse con una postura más flexible ante el Congreso para poder ser reelegidos. Barack Obama inició las conversaciones con Irán y con Cuba durante su segundo mandato. Asimismo, hay que tener en cuenta que la mayoría del Congreso estadounidense es republicana, lo cual sería un problema para Clinton pero también para Trump, pues este candidato no cuenta con el apoyo de todos los senadores de su partido.

Por otro lado, “debido a que Colombia no es un actor de peso en materia de comercio exterior, una batalla en el Congreso para una cancelación del TLC no sería una prioridad para Trump ni para Clinton, que no ha mencionado tener ninguna oposición sobre las relaciones comerciales con nuestro país. Además, una gran victoria de la diplomacia colombiana es que cuenta con el apoyo de ambos partidos”, afirmó Borda.

Por último Camilo Reyes, director de la AmCham, cerró diciendo que “el Gobierno colombiano debe, por medio de la reforma tributaria que presentará este año, preocuparse por impulsar tanto las empresas nacionales como las americanas con presencia en el país. El nivel de impuesto que se paga nos está haciendo cada vez menos competitivos, lo que nos deja rezagados frente a otros países, en especial frente a Argentina, que se está tornando atractiva para los inversionistas que miran hacia la región”.