¿Nos puede sorprender favorablemente la industria local?

El autor es subdirector de análisis de mercados financieros locales en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex. Las opiniones expuestas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la visión de Banamex.

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En un contexto de alta sincronización histórica de los ciclos económicos de México y EUA, llama la atención la actual coexistencia de predominantes sorpresas económicas desfavorables en el caso de México y favorables en el caso de EUA en el último par de meses. Esto no es una excepción, este tipo de periodos ya se han presentado en el pasado. Afortunadamente, el alentador desempeño económico en EUA suele implicar una mejoría en el entorno local, sobre todo en aquellos sectores de donde emana tal sincronía. Es el caso de la industria manufacturera. Así, dedicamos esta columna a tratar de identificar que tan factible es que la esperada reactivación de la industria manufacturera en EUA lleve a mejores números en la industria local en el corto plazo.

Hace algunas semanas, en este mismo espacio, me refería a lo que podía salir bien en el caso de la expectativa de crecimiento económico para el 2016 (actualmente fijada en 2.2% en el caso del consenso de la Encuesta Banamex). En esa ocasión, me referí a un escenario donde la reactivación de la industria manufacturera en EUA podría llevar a un comportamiento similar en la industria local superior a la anticipada.

Pues bien, los más recientes datos del principal indicador adelantado de la industria manufacturera en EUA (ISM manufacturero) han venido sugiriendo un repunte en el ritmo de crecimiento de tal industria al norte del Rio Bravo (al menos de mayo a la fecha). ¿Cuánto tendríamos que esperar entonces para ver dicha reactivación reflejada en la industria local?

A nivel histórico, digamos durante los últimos diez años, el ISM manufacturero en EUA ha llegado a anteceder al comportamiento de la industria manufacturera local hasta en un par de trimestres. Sin embargo, tal influencia también solía ser robusta de manera coincidente.

De hecho, el ISM manufacturero de EUA ha probado ser mejor predictor de la industria manufacturera local que algunos indicadores similares para México producidos a nivel local.

Así, todo parecería sugerir que podríamos ver un empuje industrial manufacturero a nivel local hacia la segunda mitad de este año. De ser así, los riesgos sobre el escenario de crecimiento para este año podrían sesgarse al alza en algún punto.

No obstante, en los últimos cuatro años, los indicadores adelantados relacionados con las perspectivas para la industria manufacturera local han perdido poder predictivo, el ISM manufacturero de EUA no es la excepción.

Tomando lo anterior en cuenta, el reciente favorable desempeño sugerido por el IMS manufacturero de EUA podría anticipar un mejor comportamiento de la industria manufacturera en EUA y en México en los siguientes meses, aunque con una confianza menor. Es decir, el escenario favorable para el crecimiento mexicano ligado a la
industria en EUA sigue siendo viable, aunque desde una óptica menos nítida.

Así, tendremos que esperar un poco más para ver si la reactivación industrial en EUA proporciona un empuje adicional a la industria local y si otros escenarios favorables (mayor recuperación del precio del petróleo, estabilización de la plataforma de exportación petrolera, avance del consumo, etc) logran materializarse y llevar a un crecimiento superior al anticipado.