Los estados más pacíficos según el Índice de Paz México 2018

Esta es la quinta edición anual del IPM y en ella se presentan las principales tendencias, los modelos y los factores que impulsan la paz en México; asimismo, se destacan las oportunidades de política pública más importantes para las autoridades de los tres niveles de gobierno.

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De acuerdo con el Índice de Paz México 2018 (IPM), publicado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP) los estados más pacíficos durante 2017 fueron: Yucatán, Tlaxcala, Campeche, Coahuila y Chiapas; con excepción de Coahuila, todos mejoraron su calificación.

Los estados menos pacíficos fueron Baja California Sur, Guerrero, Baja California, Colima y Zacatecas. La brecha entre los estados más y los menos pacíficos siguió en aumento, lo que evidencia la creciente desigualdad en términos de niveles de paz entre entidades federativas en México.

“Hemos encontrado que la preocupación de la sociedad mexicana sobre la impunidad y su confianza en los jueces se relaciona directamente con las alzas y bajas de la violencia”, dijo Carlos Juárez, director del Instituto para la Economía y la Paz en México. “En la coyuntura electoral de este año, fortalecer y recuperar la confianza pública será determinante para ganar las elecciones y posteriormente implementar políticas efectivas para la construcción de la paz”.

La libertad de prensa continúa deteriorándose, en 2017 México fue declarado el país sin guerra más peligroso para los periodistas, y tuvo su peor calificación en este rubro desde 2007, según Reporteros Sin Fronteras.

El informe sostiene que la cooperación comunitaria está estrechamente relacionada con la baja en las tasas de delincuencia, lo que indica que mejorar las relaciones entre la población y las fuerzas policiales es la base para mejorar los niveles de paz. Para lograrlo es indispensable también, reducir la corrupción.

El IPM 2018 indica que para desarrollar un marco integral de seguridad pública y paz se requiere al menos: invertir en estrategias que reduzcan efectivamente la corrupción y la impunidad, comprender y atender las dinámicas específicas detrás de ciertos tipos particulares de violencia, como la extorsión y distintas formas de homicidio para debilitar la actividad criminal.

“Fortalecer la confianza entre los miembros de la sociedad, y entre la población y sus autoridades es clave para reducir las tasas de criminalidad. Cuando las personas colaboran con su comunidad y confían en sus instituciones, los niveles de paz tienden a mejorar”. Concluyó Carlos Juárez.