Nuevas refinerías, en Tabasco y Campeche

Viaja Rocío Nahle a la India para visitar instalaciones petrolíferas y replicar el proyecto; estiman un costo de 6 mil millones de dólares.

1796

Una de las propuestas más importantes en materia energética de Andrés Manuel López Obrador para su sexenio es rehabilitar las seis refinerías que hay en el país, pero sobre todo, la construcción de dos. De acuerdo con el proyecto, las nuevas refinerías se ubicarán en Atasta, Campeche, y Tabasco, estado que el virtual ganador de la elección presidencial prometió convertir en la “capital petrolera de México”. En esa entidad, López Obrador tiene dos opciones para su construcción: en el puerto de Dos Bocas, municipio de Paraíso, o en la localidad de Madero, en Centla.

En el primer punto, el gobierno federal ya es propietario de 400 hectáreas, mientras que en el segundo lugar ya se tiene identificado un terreno de 60 hectáreas para la posible edificación de la planta. Durante la campaña presidencial y ante sus paisanos, el tabasqueño se comprometió a iniciar los trabajos en diciembre y concluir la refinería en un plazo de tres años. Para este trabajo, el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia encomendó a Rocío Nahle, a quien propuso para encabezar la Secretaría de Energía. Nahle viajó a la India para ver la operatividad de la refinería más grande del mundo, la cual procesa un millón 200 mil barriles diarios. “Esa refinería es un proyecto muy exitoso que tenemos que replicar acá con nuestra capacidad y con el tecnólogo que vayamos a seleccionar”, dijo. En entrevista, la ingeniera petroquímica detalló que cada una de las dos refinerías que buscarán construir costarán aproximadamente 6 mil millones de dólares. Nahle, quien el domingo también ganó un escaño en el Senado, enfatizó que una refinería “se paga sola en cinco años si la operas bien”. “Una refinería es un negocio muy costeable, en cinco años todas las refinerías se pagan.

Las de Pemex se pagaron en cinco, seis años”, subrayó. La principal intención de López Obrador con la construcción de estas dos refinerías es que a la mitad de su administración se deje de comprar gasolina en el extranjero. Una de las prioridades del gobierno que arrancará el próximo 1 de diciembre será disminuir la dependencia energética, lo cual consideran un asunto de “seguridad nacional”. En el proyecto de nación 2018-2024 del tabasqueño se explica que esto buscarán concretarlo con un aumento en la capacidad de producción de Petróleos Mexicanos, “junto con la producción que deben realizar las empresas privadas nacionales y extranjeras que han participado en el sector de hidrocarburos en el contexto de la reforma energética”. “También se pretende incrementar la capacidad de refinación, a través de la reconversión de las refinerías existentes, la construcción de dos y el impulso a refinerías de biodiésel, para reducir la importación de gasolina, gas y aportar insumos a escala nacional”, detalla el documento. De acuerdo con el diagnóstico de su equipo en esta materia, en la actual administración federal los indicadores operativos y productivos de Pemex “se han deteriorado significativamente”.

La producción de petróleo crudo y gas natural han caído 15.5 y 9.3 por ciento, respectivamente. También se ha reducido “significativamente” la disponibilidad de petróleo y gas natural. “En solo cuatro años se han dejado de producir 455 mil barriles diarios de aceite y 593 millones de pies cúbicos de gas al día”, precisa. La exportación de petróleo ha bajado 4.9 por ciento, según el diagnóstico del equipo energético de AMLO, el cual destaca que la duración de las reservas pasó de 12 a diez años para petróleo, y de cinco a cuatro años para gas. CLAVES EL PLAN TULA El gobierno de Felipe Calderón Hinojosa inició el proyecto de construir una refinería en Tula, Hidalgo en 2009. Enrique Peña Nieto lo canceló de manera definitiva en 2014. En junio pasado, el morenista Ricardo Baptista planteó que el complejo, con un costo de 8 mil millones de dólares, disminuiría la importación de gasolinas.