Trump suspende los aranceles con los que había amenazado a México: qué se sabe del acuerdo migratorio alcanzado entre los dos países

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que suspendió indefinidamente los aranceles con los que había amenazado a México tras alcanzar un acuerdo sobre inmigración con el país latinoamericano.

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«Estoy complacido en informarles que Estados Unidos alcanzó un acuerdo firmado con México», dijo Trump a través de Twitter.

«Los aranceles que Estados Unidos tenía programado implementar el lunes contra México, por este medio, quedan suspendidos indefinidamente«.

«México, a su vez, ha acordado tomar medidas enérgicas para frenar la ola de migración a través de México, y a nuestra frontera sur. Esto se está haciendo para reducir o eliminar en gran medida la inmigración ilegal que viene desde México hacia Estados Unidos», explicó el mandatario.

«No habrá aplicación de tarifas por parte de EU el lunes. Gracias a todas las personas que nos han apoyado dando cuenta de la grandeza de México», tuiteó el canciller mexicano en Washington, Marcelo Ebrard, quien lleva varios días en negociaciones con la parte estadounidense.

Trump había amenazado la semana pasada con imponer aranceles del 5% a todos los productos importados desde México, si el país latinoamericano no tomaba medidas urgentes para frenar el flujo de migrantes (en su mayoría centroamericanos) que llegan a la frontera sur de EE.UU a través de territorio mexicano.

¿Qué se sabe del acuerdo?

Por Alberto Nájar, corresponsal de BBC News Mundo en México.

Con el acuerdo de este viernes en Washington México se compromete a reforzar sus controles de seguridad en la frontera sur para reducir la migración irregular.

Entre las acciones que se aplicarán es el despliegue de 6.000 elementos de la recién creada Guardia Nacional a partir de este lunes.

Las tropas se enviarán a los once municipios de Chiapas fronterizos con Guatemala.

Otra medida es «desmantelar las organizaciones de tráfico y trata de personas, así como sus redes de financiamientos y transporte ilegales» señala el comunicado conjunto de los negociadores.

México acepta recibir a los migrantes que solicitan asilo en Estados Unidos el tiempo que dure el juicio para su permanencia o no en éste país.

Durante el tiempo que se desarrolle el proceso las autoridades mexicanas se comprometen a ofrecer a los migrantes oportunidades de empleo, salud y servicios de educación.

Estados Unidos «se compromete a acelerar la resolución de solicitudes de asilo y proceder con los procedimientos de remoción lo más expedito posible».

Las acciones acordadas este viernes se revisarán en un plazo de 90 días. Si no se alcanzan los resultados esperados, reconoce los negociadores, «se tomarán medidas adicionales».

«No somos país de paso»

En conferencia de prensa el canciller Ebrard insistió en que México no aceptó ser un tercer país seguro, como propuso la delegación estadounidense en el primer día de las negociaciones.

Lo que se acordó, dijo, es una «versión ampliada» del acuerdo 235 del gobierno estadounidense que contempla enviar a México a los solicitantes de asilo mientras se termina el proceso.

«Es algo que ya estaba en curso» dijo Ebrard. La diferencia es que ahora la medida se aplicaría a lo largo de toda la frontera y no sólo en algunos sitios específicos como fue el trato original.

Además, México profundizará la política migratoria que aplica desde enero pasado, y que básicamente obliga a los migrantes a registrarse ante las autoridades para que se les permita ingresar al país.

«La legislación mexicana y por eso es el plan, nos demanda exigir que todas las personas que entran a México se tiene que registrar, se le tiene que dar un estatus» insistió el canciller.

«Que quede claro que no somos un país para pasar de un lado al otro anónimamente, porque entre otras cosas eso provocó la tragedia de San Fernando. Nuestra política es esa» puntualizó.

La tragedia a la que se refiere el canciller ocurrió en agosto de 2010, cuando 72 migrantes fueron asesinados en un rancho del municipio de San Fernando, Tamaulipas, en el noreste del país.

Es un dato que el presidente Andrés Manuel López Obrador suele mencionar cuando se refiere a la política migratoria de su gobierno.

Este viernes por ejemplo dijo que el despliegue de 6.000 elementos de la Guardia Nacional (todos son militares) no pretende impedir el paso de migrantes de Centroamérica.

«Estamos haciendo un gran esfuerzo», dijo en su conferencia de prensa matutina.

«Queremos ayudar a Estados Unidos pero sin violar derechos humanos, ir buscando opciones de fondo».

¿Cuáles fueron las reacciones en México?

El presidente López Obrador dijo en Twitter que se celebrará una reunión en la ciudad fronteriza de Tijuana el sábado para celebrar el acuerdo logrado «gracias al apoyo de todos los mexicanos».

Sin embargo, varios políticos de la oposición consideraron que se había concedido demasiado, demasiado rápido, y exigieron ver los detalles del acuerdo.

Ángel Ávila Romero, un alto miembro del Partido de la Revolución Democrática (PRD), dijo que el acuerdo no era «una negociación, era una rendición».