Cuando se pongan en marcha las regulaciones norteamericanas y europeas que establecen las áreas de control de emisiones (ECA, por sus siglas en inglés), según informó la publicación Loadstar y recogió La Nacion.com.
El combustible en cuestión, mucho menos contaminante, es un 50% más caro que el bunker usado por los buques, y cuesta alrededor de US$ 900/ton. Por el momento, sólo estas dos líneas anuncian su intención de trasladar este extracosto.
Maersk Line dijo que comprará 650.000 toneladas de combustible con bajo contenido de azufre por año, lo que representa el 7% de su consumo anual, por lo que gastará US$ 250 millones adicionales.
Por su parte, Hapag-Lloyd no dejó trascender la tarifa del recargo, pero advirtió que la aplicará y la comunicará en el momento oportuno. Las regulaciones entran en vigor en enero de 2015.
