El principal objetivo de la remodelación es optimizar el funcionamiento de la operación aduanera. En las reuniones entre gremios y representantes del gobierno se ha tratado el tema de facilitar el comercio exterior sin que se sacrifique el control en puertos, aeropuertos y pasos fronterizos.
Santiago Rojas Arroyo, director de la Dian aseguro que “El Gobierno ha venido trabajando hace varios meses para expedir un estatuto aduanero que le dé más competitividad al país”.
Así mismo Javier Díaz Molina, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) dijo “Queremos que haya un equilibrio entre el control y la facilitación sin perder la vigilancia sobre las operaciones”.
Este nuevo estatuto plantea sanciones más fuertes para los operadores de comercio exterior que cometan faltas aduaneras. Un aparte del proyecto señala que las agencias de aduana están obligadas a “establecer mecanismos de control que les permitan asegurar una relación contractual transparente con sus clientes, con el propósito de evitar prácticas relacionadas con fraude aduanero, lavado de activos, financiación del terrorismo, contrabando, evasión y cualquier otra conducta irregular relacionada con el comercio ilícito”
Estos temas ilícitos hacen que el estatuto aduanero se convierta en un estatuto muy extenso, desarrollado y que tenga normas muy complicadas que harán parte del régimen sancionatorio del estatuto.
Estos cambios aduaneros permitirán el fortalecimiento del ente recaudador y la puesta en marcha de sistemas aduaneros más sólidos.
