A finales de marzo pasado asistí a una gira de trabajo en Japón y Corea del Sur, orientada a fortalecer nuestra relación comercial, así como a encontrar oportunidades de inversión en nuestros países y de mercado para los productos mexicanos. En esta ocasión compartiré mis impresiones sobre Japón.
Japón es la tercer economía más grande del mundo, sólo después de EUA y China, con un PIB nominal de 4.9 billones de dólares, un PIB per cápita de 36 mil 654 dólares y un comercio internacional superior a los 1.55 billones de dólares. En términos comparativos, el PIB nominal de México es de 1.3 billones de dólares, el PIB per cápita de 17 mil 400 dólares y el comercio internacional de casi 800 mil millones de dólares.
A principios de este mes se celebraron 10 años de la firma del Acuerdo para el Fortalecimiento de la Asociación Económica entre México y Japón, el cual ha rendido frutos importantes. Al cierre de 2014 el comercio entre ambos países ascendió a 20 mil 154 millones de dólares, 71% más de lo intercambiado en 2004. Actualmente las exportaciones mexicanas a Japón superan los 2 mil 600 millones de dólares, más del doble a lo exportado hace una década.
Las inversiones de Japón en México también han aumentado. Entre 1999 y 2014 nuestro país ha recibido 9 mil 113 millones de dólares de inversión japonesa. Además, en México existen más de 800 empresas niponas, de las cuales 400 han llegado sólo en los últimos 4 años.
Durante esta visita me reuní con la JAPIA, la asociación de la industria de autopartes de Japón, en la que se destacó que México se convirtió en el principal destino de las empresas manufactureras de autopartes japonesas, superando incluso a China.
De igual forma, me reuní con el vicepresidente de Relaciones Institucionales de Nissan, Hitoshi Kawaguchi, quien señaló que la operación de Nissan en México es la mejor del mundo en términos de eficiencia, entrega y exactitud (efficiency, delivery and accuracy) y fue enfático en señalar que la ética de trabajo de los mexicanos es muy buena, así como la dinámica de trabajo entre japoneses y mexicanos. Actualmente Nissan produce en México 800 mil coches anuales, pero su meta de corto plazo es llegar a un millón.
Señaló además que los automóviles que produce Nissan en Norteamérica tienen un 62.5% de componentes elaborados en la región pero esperan llegar a 80% en 2016. A decir de Kawaguchi, la industria japonesa busca dotarse a nivel local de acero, resinas, plásticos, entre muchas otras materias primas especializadas. México puede aprovechar esta oportunidad para desarrollar esas grandes industrias y con ello generar oportunidades de negocio y empleo para miles de mexicanos.
La llegada de las principales armadoras a México no sólo responde a la accesibilidad del mercado norteamericano, sino a su interés en nuestro creciente mercado interno. No obstante, uno de los factores que ha limitado las ventas de automóviles nuevos en nuestro país es la entrada de los llamados “coches chocolate”. Se calcula que anualmente ingresan al país 600 mil unidades de estos automóviles de segunda mano provenientes de EUA, lo que ha limitado un mayor desarrollo de la planta productiva en México. Si bien ya se han tomado algunas acciones para mitigar este problema, éstas deben ser definitivas a fin de generar más empleos en nuestro país.
Durante esta visita pude reunirme también con altos funcionarios como los viceministros de Finanzas, de Relaciones Exteriores y de Economía. Todos ellos mostraron un alto nivel de conocimiento sobre México y un gran interés por recibirnos y estrechar las relaciones.
Japón es una de las economías más grandes del mundo y está interesada en México. Para poder aprovechar esta importante relación comercial debemos cuidar nuestra competitividad, incentivar nuestra productividad y desarrollar las industrias necesarias a fin de incrementar el contenido nacional de nuestras exportaciones y generar los empleos de alta calidad que demanda el país.
