Diseño textil prueba los sinsabores de la competencia desleal

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Isaac Michán conoce esta industria desde que era pequeño, su abuelo materno tenía una tienda de casimires y eventualmente él y varios miembros de la familia se incorporaron al negocio. El ahora director y fundador de Grupo Textil Ocmi, junto a otros cientos de marcas nacionales, genera un 10 % del trabajo formal en el país con de más de 450 puestos directos.

Michán inició con la venta de corbatas artesanales para lo cual traía tela desde Italia, que después manufacturaba y diseñaba en México. Al inicio fue todo un boom, pero con el tiempo, notó que la competencia en el diseño “era muy cerrada”. Así le dio un giro a su idea de negocio y comenzó a estampar corbatas en Corea, donde la tela y el armado tenían costos muy accesibles.

Su empresa creció y amplio la oferta, con moños, chalecos y todo que lo que visten los hombres en ceremonias. Actualmente distribuye en diversas tiendas alrededor del país, por lo que va China cada seis meses en busca de nuevos modelos. Así, sus productos han sido demandados por marcas como el Museo Nacional de Antropología, Bellas Artes, Club Las Chivas, Pachuca y transportes ETN, por mencionar algunas.

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Pese a que tiene clientes fijos que se surten periódicamente, las ventas del Grupo Textil Ocmi han disminuido los últimos años. “Ahora ya no sólo compites con los chinos de allá, sino con los que viven en México y venden su mercancía a precios subvaluados”, explica Michán.

A finales del 2014, con el fin de darle agilidad a la industria textil nacional, que cayó a casi la mitad durante los últimos nueve años, el poder ejecutivo realizó distintas reformas, las cuales se estructuraron en ejes como: combatir prácticas ilícitas de comercio; promover el acceso al financiamiento, a partir del reforzamiento de programas de Nacional Financiera y Bancomext; y la creación del Centro Nacional de Innovación y Moda de la Industria Textil y del Vestido.

Al respecto, Alfonso Juan Ayub, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintrex) dice que los cambios han sido positivos.

En marzo entraron en vigor casi al 100% y están empezando a dar frutos. La cancha se ve más pareja, pero evidentemente (la industria) tendrá que ir adaptándose”, explica el empresario, quien sitúa a las empresas mexicanas a la altura de las mejores del mundo y dice que actualmente pueden competir sin problemas, pues han tenido un importante desarrollo tecnológico.

Con respecto al citado Centro de Innovación Textil, Juan Ayub dice que están trabajando mucho con el Instituto Politécnico Nacional y vislumbra que la institución entre en funcionamiento el otro año. Con esta, señala, “pasaremos de ser de una industria de commodities a una de innovaciones, donde se trabajarán nuevos productos, se capacitará a personal y se vinculará con otros institutos (…) vamos a hacer nuevas fibras, colores, mezclas, en fin”, dice emocionado aunque con tono precavido al no tener fecha exacta de inauguración.

Entre los planes de el presidente Enrique Peña Nieto, también se eliminaron amparos para importadores y se estableció el aviso automático de importación de productos de confección, con un padrón sectorial, lo cual impide que quien no se encuentre en este listado pueda importe materia prima. EPN declaró en una reunión reciente con empresarios del sector, que la importación a precios subvaluados (la que se registra con un valor menor al real para evitar el pago de impuestos) “bajó en un 55%” con sus medidas.

Ante este panorama, el empresario textilero, Isaac Michán piensa que la industria mexicana podría despuntar, pues China ya no es igual de competitiva que antes “(…) todo se ha encarecido y su margen de competencia ha bajado poco a poco”. De esta manera, diversos analistas señalan que el alza en los salarios de mano de obra en China, han hecho que el llamado gigante asiático pierda poco a poco su atractivo como destino de inversiones.

La industria textil es muy amplia y va “desde la fabricación de materias primas hasta el aparador”, explica el presidente de la Canaintrex y dice que es importante que todos trabajen en conjunto. “Para optimizar procesos productivos, es importante que cada quien haga su labor y que esto sirva de impulso al siguiente escalón”, señala el productor de hilo.

Durante el rezago tecnológico mexicano en materia textil, después de la segunda guerra mundial, en el que se evitaba la deuda en dólares y el despido masivo de trabajadores, el mercado se contrajo. Así, el sector textil se alejó un poco del vestido, pues “las empresas textiles surten solo el 30% de telas que consume la industria de la confección”.

Sin embargo, en el mundo actual, el diseño es un factor clave para conquistar el gusto de los consumidores, tal como lo hizo el monstruo textil español, Grupo Inditex, creadores de exitosas marcas como Zara ó Massimo Dutti, entre muchas otras y que ahora tiene cientos de sedes en el mundo. La firma acercó el diseño y la moda a las clases con menor poder adquisitivo, aquellas que representan un alto porcentaje en regiones como América Latina.

En el citado tema, ahonda un estudio del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), el cual explica que una de las oportunidades de la industria textil recae “en la conformación de habilidades para al diseño y la producción de prendas de vestir”. Así también, como en el desarrollo de habilidades empresariales y en la evolución de esquemas de producción, pasar de básicos de moda a empresas productoras, tanto para el mercado interno como externo.

De esta manera, actualmente emerge el diseño como uno de los pilares fundamentales de la industria textil. Así, lo demuestra Sandra Weil, una de las empresarias que ha hecho que su firma homónima sea reconocida en pasarelas nacionales y extranjeras. La peruanomexicana después de obtener cierto reconocimiento en el extranjero, principalmente en Estado Unidos, decidió reforzar su plan de negocio en México, donde “la gente cada día consume más diseño”.

Actualmente, tiene una tienda en Polanco y también distribuye productos en Puebla, Chihuahua, Guadalajara, Monterrey, Quintana Roo y en varias tiendas online, algunas de ellas de origen inglés o de Singapur. Su diseño es distinto al de monstruos textiles como grupo Inditex, ella representa al de autor, aquel que ha dado pie a la formación de múltiples emprendimientos, pilares actuales del sector textil y donde las nuevas tecnologías aplicadas, al corte y confección de prendas de vestir ha permitido que los pequeños empresarios realicen sus procesos de forma automatizada.

Ahora los empresarios y emprendedores del sector tienen alcance al desarrollo de soluciones e-business, con el comercio electrónico y la generación catálogos y pruebas virtuales 3D, producción personalizada de prendas de vestir y escaparates virtuales, entre otros.

Así, hace cinco colecciones, Sandra Weil se introdujo en la producción en serie y actualmente distribuye para la cadena de ropa Saks Fifth Avenue, en la que sus directivos, según señala Weil han demostrado sorpresa por la cantidad de propuestas serias que nacen en el país y que compiten con marcas globales. Sandra dice que cuando va a Nueva York en busca de telas siente que hay mirada distinta hacia a México, pues “ya no solo nos ven como los artesanos, las grandes tiendas están ya metiendo diseñadores locales”.

Hoy los diseños y la confección de prendas se crean y se dispersan por el mundo con mucha mayor rapidez que antes, gracias al comercio internacional, las nuevas tecnologías de la información y la emigración global. Por ello, para diseñadores y emprendedores como Belinda Visag, quien desde hace ocho años, participa en Fashion and Arts Toronto, es importante dejar claro que “aunque la cultura inspira las creaciones locales, la moda actual está más globalizada y rescata el estilo propio”, por lo que dice que este es un gran nicho de oportunidad para lo hecho en México.

De alguna forma, la moda actual adquiere mayor libertad de movimientos, lo cual permitirá a los emprendedores y empresarios mexicanos cruzar fronteras con mayor facilidad. Ahora compiten con mayor dinamismo en la pujante industria textil, ávida de novedades y dispuesta a usar la tecnología para su crecimiento y la formación de cadenas productivas, que refuercen la industria textil de forma integral.