La entidad encargada de la protección del medio ambiente en México ha puesto en marcha ocho operativos en diferentes puntos del país a lo largo del año para examinar las condiciones en las que se lleva a cabo el transporte de residuos y otras mercancías peligrosas.
Profepa ha revisado 37.085 vehículos y 8.174 contenedores en las principales aduanas del país. Las operaciones se han saldado con 30 camiones intervenidos, seis personas detenidas por vulnerar la normativa ambiental y 408 toneladas de residuos peligrosos incautados.
La irregularidad más habitual es la falta de la debida autorización para llevar a cabo transporte de residuos peligrosos y la presencia de datos falsos en los manifiestos de entrega o recepción de residuos calificados como peligrosos.
Acumuladores, plomo, catalizadores y residuos biológico-infecciosos son los productos más afectados por el transporte en condiciones no legales.
México está dando una creciente importancia al medio ambiente en su desarrollo económico y social. De hecho, el puerto de Ensenada se ha convertido en un puerto verde.
