Zacatecas, Zacatecas.- Toda clase de objetos y artilugios domésticos son los que elaboran a pequeño formato, informó Laura América Velázquez Roque.
“Desde los famosos molcajetes, cazuelas, jarros, cantaros, entre otros utensilios de cocina nosotros los fabricamos en miniatura”.
El proceso para su realización es laborioso, explicó la entrevistada, pues se conserva la técnica antigua, se elabora con horno de leña, dijo, extraemos la materia prima que es el barro cien por ciento natural, para moldearlo utilizamos barrotes, luego lo amasamos y diseñamos para después pasarlo a la etapa de quema o sancocho. Finalmente, se pinta con esmalte libre de plomo y está listo para su venta.
Laura América recuerda que desde niña sus padres, tíos y abuelos, se la pasaban en el taller de alfarería, desde entonces su gusto por esta labor, que además se volvió una tradición y característica de la familia que ha perdurado por generaciones.
Los precios son accesibles, van desde los tres pesos y son artesanías únicas, “ninguna es igual, cada una lleva una parte de nuestra vida”.
Por el momento, los Roque no se dan abasto con la demanda local, pero están en trámites para exportar su mercancía a otros países como Estados Unidos, sus clientes más frecuentes según informaron son los turistas provenientes de Monterrey, Estado de México y España.
Hoy en día la alfarería popular se ha convertido en artículos de colección y adornos decorativos hogareños, es por ello que la familia Roque ha permanecido en el gusto del público, pero sobre todo de los extranjeros que adquieren y admiran estas piezas.
Los productos se pueden obtener en la tienda ubicada en Callejón del Lazo número 105-1 Centro Histórico de la Capital.
