Gonzalo López, director de ingeniería de la empresa, afirmó que al tener la necesidad de diversificar sus equipos, decidieron entrar a este sector que hoy los mantiene en el mercado.
“No hay una llanta hecha en México que no haya sido tocada por una de nuestras máquinas, somos proveedores de toda la industria llantera y autopartes”.
Esta empresa leonesa ha estado en el mercado desde hace 42 años y se ha posicionado en 25 países, principalmente para el sector de hule.
Además, cuentan con 300 clientes, entre los que está Toyota, a quien le fabricaron 11 máquinas de ensamble, molinos y mezcladoras para la planta de Apaseo el Grande, Guanajuato.
“Con ellos tenemos acercamiento desde hace tiempo, acabamos de entregarle a Toyota ocho equipos y estamos por terminar tres unidades más”, dijo Gonzalo López.
Noramex ha pasado por diversas etapas en las que se ha reforzado para mantenerse y distinguirse en la industria.
Sus inicios
Esta empresa nació en 1974 para cubrir el mercado de mantenimiento y refacciones de maquinaria para el procesamiento de caucho usado en la industria del calzado.
“Anteriormente no había talleres que pudieran dar mantenimiento para la industria de hule, empezó a desarrollarse una industria hulera en León, San Francisco del Rincón y Lagos de Moreno, porque en ese tiempo lo que demandaba materia prima para la suela y el tacón era el hule”, explicó el director de ingeniería de la empresa.
Pero al surgir nuevos productos para esta industria, como el poliuretano, PVC o el TR, se quedaron solamente para el área de zapato deportivo e industrial; ante esto decidieron buscar otros nichos y vieron una oportunidad en la industria llantera.
En ese tiempo se encontraba Goodyear en México, quienes los contrataron para que les repararan la maquinaria, empezando a tener contacto con otras compañías de neumáticos, como Firestone y Bridgestone.
“Empezamos a meternos y estuvo relativamente fácil porque no había proveedores y fabricantes de equipos, y no había compañías que tuvieran la ingeniería que nosotros tenemos; es por eso que decidimos ir por este rumbo”, añadió Gonzalo López.
Maquinaria
Durante los 42 años que tiene la compañía, han creado 3 mil 965 unidades que se dividen en mezcladoras, extrusoras, prensas y molinos, que pueden ser desde productos de laboratorio hasta industriales.
Para estos equipos cuentan con ingeniería especializada en diseñar soluciones para satisfacer las necesidades de cada cliente.
Estas máquinas llegan a pesar hasta 100 toneladas y son fabricadas en equipos de 15 personas que pueden durar hasta seis meses enfocados en un proyecto.
Una de las áreas que tienen más desarrollada es la elaboración de mezcladoras, pero también para la empresa resulta complicado generarlas, ya que tienen el compromiso de que los equipos estén bien fabricados, porque el primer proceso que se hace en una empresa de neumáticos es el mezclado.
“Las mezcladoras son las primeras máquinas que se usan dentro del ciclo de producción de una llanta, si una se llegara a descomponer, puede parar toda la planta, tienen que estar en perfectas condiciones para no caer en los problemas”.
Impulsan innovación con sus clientes
Para la construcción de nueva maquinaria, Noramex ha contado con el apoyo de sus proveedores y la supervisión de los clientes.
Una de las formas es estar al pendiente de los nuevos productos y procesos que sacan sus vendedores.
“A través de nuestros proveedores, con quienes tenemos el objetivo de apoyarnos, constantemente estamos buscando nuevas tecnologías y controles para nuestros equipos, los cuales han hecho que a nosotros se nos facilite entrar a los estándares”, dijo Gonzalo López, director de ingeniería de Noramex.
Otra de las estrategias que utilizan es cuando un cliente pide maquinaria. La empresa Noramex invita a sus compradores para que inspeccionen el producto durante todas las etapas de proceso de fabricación.
“Los clientes entran, pueden ver desde el inicio hasta el cierre de la producción, y si es necesario, pueden hacer modificaciones; esto con la intención de que el equipo cuente con todos los requerimientos”.
Entre lo que han aprendido de sus clientes está la exigencia que tienen en sus peticiones, porque revisan los puntos que debe tener el producto.
“No validan la máquina hasta que estén todos los puntos aprobados. Sí es complicado el proceso de validación, resulta pesado, pero nos ha ayudado mucho porque como las máquinas las hacemos a medida de lo que pide el cliente, cada requerimiento que nos hacen nos ha hecho esforzarnos más”.
Exportan maquinaria a 25 países
Ante la necesidad de ir más allá del mercado nacional, Noramex tuvo la iniciativa de querer exportar, pero esto se dio de forma natural.
Al contar con clientes trasnacionales en México, poco a poco se fueron acercando las mismas compañías para que les construyeran sus equipos.
“Nuestro nicho en México era pequeño y tuvimos que salir a buscar empresas afuera para vender nuestras máquinas en el extranjero, pero se dio que las compañías llanteras nos ayudaron a ser los proveedores de sus otras plantas”, explicó Gonzalo López, director de ingeniería de Noramex.
“Cuando le vendes a Good-year México, Goodyear de Estados Unidos te empieza a solicitar cotizaciones o equipo, por eso ha sido fácil para nosotros poder entrar”.
Tras 20 años de haber empezado con este objetivo de exportar, la presencia que tiene Noramex es en 25 países, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Ecuador, Guatemala, Israel, Tailandia e Indonesia.
Actualmente el 80% de la producción de equipos de Noramex se va al extranjero.
“A pesar de que exportamos mucha maquinaria, el mercado nacional es muy importante para nosotros porque es parte de un aval para poder exportar a unas compañías”.
A pesar de que sus productos van enfocados a la fabricación de caucho, también le fue funcional para la empresa francesa Tarkett, que se dedica a la producción de piso.
Forman sus ingenieros
Ante la complejidad de producción, los directivos de la empresa Noramex se han fijado el objetivo de desarrollar a sus ingenieros y técnicos especializados.
En los primeros años, el 80% de sus empleados era de San Carlos la Roncha, una comunidad rural ubicada al oriente de León. Con el paso del tiempo se sumaron obreros de la zona urbana.
“La gente entra de cero, aquí se van formando hasta tener conocimiento de lo que se hace. Con los años ha entrado gente de otros lados, que son de los alrededores, pero sobre todo de la comunidad de San Carlos la Roncha”, mencionó el director de ingeniería, Gonzalo López.
Actualmente cuentan con 120 mecánicos en la empresa y en ocasiones los envían a viajar a diversos países para reparar o montar su maquinaria para sus clientes.
“Eso nos da mucho orgullo, que lo hemos hecho aquí y nuestra gente viaja. Somos afortunados porque nuestro equipo ha hecho un buen trabajo”.
