Se puede hablar de que hay una emergencia de forma social y económica, la cual requiere una vez más acciones emergentes, el problema es que estas acciones no llegan como el productor las pide.
Recordó que sólo el programa emergente de 400 millones de pesos se tardó dos años y no llegó completo, pues se distribuyeron 117 millones de pesos y están pendientes de darse a los productores 283 millones de pesos.
A esto se suma la politización de los apoyos, de ahí que se requiere una revisión estructural de los apoyos, sobre todo porque el café en Veracruz ya no aguanta más política.
Ejemplo de lo politizado que está el tema del café es el censo cafetalero, pues hay personas que no son productoras de café y para entregar los apoyos se utilizan estructuras como los agentes municipales, los propios municipios y comisariados, incluso los diputados andan repartiendo aspersoras y la CNC fue la que repartió los cintillos.
“Hay problemas con el censo cafetalero, pues muchos de los que vienen ya fallecieron, y eso sólo habla de que se utilizó un censo no actualizado, por eso se decía o somos muy tontos o se hizo a propósito”, refirió.
Refirió que toda esa confusión sólo trae la baja en la producción del café y por consecuencia la importación del grano, así como el desarrollo de la roya, por lo que a pesar de que hay un precio “regular”, que es de 115 dólares la libra, el sector está desestructurado.
Algo grave en el sector cafetalero es que no sólo hay importaciones de café, sino que hay contrabando de café, pues al país está ingresando de contrabando mucho café, el cual viene principalmente de Honduras, luego del ingreso le cambian el saco y dicen que es café mexicano.
Expresó que esta situación se da porque a pesar de que el café está en este momento a 115 dólares la libra, el café mexicano tiene un premio de 25 a 30 dólares en el mercado mundial, pues curiosamente es de los pocos o casi el único país que está quedando con la especie arábiga, que es la más apreciada en el mundo.
El llamado es al gobierno federal y a todos los actores políticos para que reconozcan incluso el valor ambiental que tienen las fincas de café, por lo que entre la Semarnat y Sagarpa debe haber unidad.
Refirió que el café que entra de contrabando a nuestro país ingresa principalmente por Chiapas, proveniente de Guatemala y ese café al llegar al país se revende como café mexicano, mientras que para el consumo nacional se importa café malo de Brasil u otros lugares, que es café robusto y eso es lo que se vende en el país.
En estos momentos, destacó, Veracruz ha dejado de ser uno de los principales productores de café, el principal productor es Chiapas, seguido de Oaxaca y Veracruz debe andar por el cuarto lugar.
Pero eso no es lo más grave, sino que como país se han perdido varios lugares, pues México estaba entre el cuarto y quinto lugar, sin embargo, hoy en día el país debe andar por el lugar número 15, ese es el verdadero desastre, que el gobierno ha dejado que las grandes compañías manejen el café a su gusto.
