Urgen cambio de modelo económico

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Legisladores de las Comisiones de Fomento Industrial y de Presupuesto del Congreso coincidieron en que la caída de las exportaciones mexicanas es una indicación de que debe haber un cambio de modelo económico.

“El nombre del juego se llama competitividad y México parece que está jugando en contra”, dijo Francisco Búrquez Valenzuela, integrante de la Comisión de Comercio y Fomento Industrial del Senado.

El panista citó un estudio de competitividad del Foro Económico Mundial de 2015 en el que México se colocó en el lugar 114 de 140 países evaluados.

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“Esto quiere decir que quien produzca en México para exportar o para el mercado interno está sometido a las peores condiciones fiscales de impuestos, está en contra la pared frente a otros gobiernos que otorgan incentivos”, explicó.

“De 2012 a la fecha, cada mexicano paga 80 por ciento más de contribuciones fiscales de todo tipo empezando por una gasolina que tiene que pagar al doble o una electricidad que tiene que pagar un 50 por ciento más cara”.

Se publicó ayer, con base en datos del Inegi, que las exportaciones mexicanas petroleras han caído 49 por ciento; las extractivas o minería, 16 por ciento; las agropecuarias, 5.4, y las manufactureras, 3.9 por ciento.

El senador sonorense puso atención en que en la Reforma Fiscal de 2013, la industria minera fue la más castigada.

Afirmó también que para elevar la competitividad no bastan “medidas cosméticas” como el recorte del 3 por ciento que ordenó la Secretaría de Hacienda, sino reducciones más fuertes e incentivos fiscales.

El cambio de modelo, señaló, es dejar de creer que el PRI va a “mover a México” sólo con presupuesto aumentado artificialmente con endeudamiento y más cargas fiscales.

Para la senadora Dolores Padierna, los datos publicados confirman la desaceleración de la economía, así como la caída en la inversión.

Es cierto, dijo, que la situación internacional afecta, sobre todo si se ha apostado a que el sector externo sea el principal motor de crecimiento.

“Se han dejado de hacer muchas cosas: sustitución de importaciones, fortalecimiento de la planta industrial, fomento de proveedores, fortalecimiento del poder de compra de los trabajadores. Esto, sin contar que hay cosas que se han hecho muy mal: Estado de Derecho, corrupción, inseguridad, reformas estructurales con el único objetivo de propiciar negocios privados”, indicó.

“En el caso de las exportaciones, se está confirmando que, al ser mayoritariamente de maquila (automotriz y electrónica), el tipo de cambio no es tan importante como la demanda en Estados Unidos”.

El secretario de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados, Vidal Llerenas, consideró que hubo abandono en industrias nacionales como los juguetes y los textiles.

“Exportamos mucho, pero mucho de lo que exportamos lo tenemos que importar primero. Así que se importa más, pero más caro. La industria se concentró en ciertos sectores, en el caso de la automotriz o electrónicos, tu ensamblas lo que importaste, pero el ensamble no genera tanto valor como el insumo que ya subió por el mayor costo del dólar”, explicó.

“Se abandonaron industrias nacionales como los juguetes y los textiles, y ahora que subió el tipo de cambio, no somos capaces de tomar un beneficio porque no hemos sabido construir una industria en la que lo que tú exportes sea lo que produzcas, ni siquiera somos capaces de sustituir algunas cosas que importamos más caro”.

Lo que se requiere es un cambio de modelo, insistió el legislador, y criticó que el Gobierno mexicano tampoco pudo elevar la competitividad en el tiempo en que las finanzas eran mejores.

“El País se endeudó cuando los precios del petróleo estaban altos y no creó fondos para que las pensiones tuvieran un pago seguros ni invirtió en infraestructura para ser productivos”, señaló.

Llerenas citó el informe de la Auditoría Superior de la Federación que indica que la deuda del País pasó de 25 a cerca de 50 por ciento del PIB, sin que ese dinero se usara para generar infraestructura ni para generar reservas que te permitieran en mediano plazo reducir las presiones del sistema de pensiones.