Importación de gasolina lleva a México a dependencia total del extranjero

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Tras el anuncio presidencial de que a partir del 1 de abril de este año las gasolineras podrán importar los hidrocarburos sin tener que comprarle a Pemex, investigadores de la UNAM coincidieron en que esa medida lleva al país a un abasto de combustibles totalmente dependiente del extranjero. 

Benjamín García Páez, académico de la Facultad de Economía (FE), indicó que dicha medida es un acto precipitado que puede tener consecuencias graves y refleja la mala administración pública de los recursos petroleros en los últimos años.

“Es una situación osada, temeraria y no consensuada, pues actualmente se importa, principalmente de Estados Unidos, el 52 por ciento de las gasolinas que se consumen en el país, es decir, 391 mil barriles diarios”, puntualizó.

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En un comunicado se informó que en la Sala de Videoconferencias del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la UNAM, García Páez dijo que con esta medida el mercado de importación de este combustible se ampliará, lo que se aunará a la declinación del gobierno mexicano para continuar con la política de construcción de refinerías propias.

Por su parte, Fabio Barbosa Cano, investigador del IIEc, resaltó una paradoja en el consumo de las gasolinas en México: hay un incremento explosivo de consumidores debido al aumento del parque vehicular y, al mismo tiempo, el crecimiento en la producción de combustibles propios ha sido mínimo, lo que orilla a la importación, expuso.

Asimismo, citó cifras sobre tres rubros del mercado mexicano en ese ámbito; entre 1997 y 2014 el consumo pasó de 515 mil barriles diarios, a 806 mil; la producción de 388 mil barriles al día, a 442 mil; y las importaciones de 127 mil, a 364 mil.

Agregó que otro factor que pondría en riesgo el abasto de gasolinas importadas, es el problema del almacenamiento en nuestro país.

“México cuenta con capacidad por día y medio, lo que en la jerga petrolera se denomina ‘terminales de almacenamiento y reparto’ (TAR); sólo ciudades como Acapulco, Salina Cruz, Veracruz y Puerto Madero tienen cabida para almacenar combustible por seis días. Entonces, ¿dónde se preservará la gasolina que se importe?, ¿quién pagará la infraestructura?”, remarcó.