“La trascendencia de esta hazaña es mayor porque confirma y consolida el espíritu de colaboración que existe entre el gobierno, el sector privado y la sociedad civil”, enfatizó. “Es algo que muy pocos estados mexicanos pueden lograr. Este récord demuestra que sí somos capaces de trabajar por objetivos comunes a beneficio de Yucatán y ése es otro gran mérito”.
Las felicitaciones para Cabrera Quijano y su equipo fueron en cascada, pero compartió el reconocimiento con el secretario de Desarrollo Rural, Juan José Canul Pérez, quien fue el co-organizador del histórico evento.
Cabrera Quijano también tuvo palabras de agradecimiento para los patrocinadores, entre los que mencionó a Kekén, que aportó las 7.2 toneladas de carne de cerdo de polomo y pernil, dos de los cortes especiales que vende en el mercado local, regional, nacional e internacional; Maseca, que aportó las tortillas; La Anita que donó los condimentos y la horchatería Delicias que dio 25,000 botellas de la bebida.
El director general de Kekén, Claudio Freixes (de origen chileno pero radicado en Mérida hace dos décadas), dijo que el récord tiene una importancia icónica para Yucatán y están orgullosos de que aportaron la carne para lograr este objetivo.
“No podíamos quedarnos sin apoyar el evento porque la cochinita es un plato típico yucateco y promueve la carne de calidad a nivel mundial”, indicó. “Kekén duplicará sus tiendas de venta en México (ahora tiene 350 en el Sureste y Ciudad de México) y también ampliaremos nuestras exportaciones”.
La marca produce 130,000 toneladas de carne al año y exporta a Corea, Japón, Estados Unidos y Canadá.
La primera en la fila para entrar a la degustación fue María Pat López, vecina de la colonia Jesús Carranza, quien salió de su casa a las seis de la mañana y a las 7:30 horas estaba al umbral de la puerta de la Expo en espera de que permitieran el acceso.
La certificadora del Récord Guinness, Evelyn Carrera, quien es de origen mexicano y vive en Nueva York, dijo que había comido cochinita, pero por primera vez comería la auténtica cochinita yucateca.
“Un récord no es fácil de lograr y no sólo es un reconocimiento”, indicó. “Se tiene que trabajar como en familia, te da prestigio y eleva a la élite de la modalidad en que concursas. De las 7,000 aplicaciones que recibimos a la semana sólo el cinco por ciento logra el récord. Por esa razón es un gran mérito. En lo particular me fascina el logro humano porque es un trabajo en conjunto y certificamos lo mejor de lo mejor del mundo”.
La señorita Carrera dijo que es bonito ver a tanta gente competente que colaboray que da su tiempo libre, a empresas que donan dinero y ver la euforia por la celebración del récord.
Para lograr el nuevo récord, el segundo vigente para Yucatán porque posee la pulpeada más grande del mundo, participaron 200 estudiantes de las universidades tecnológicas de Maxcanú y Peto, y las empresas Grupo Kekén, Condimentos La Anita, Grupo Maseca, Industria Agrícola Maya, Juguera de Akil y Sistema Producto Chile Habanero.
El libro Guinness World Records es uno de los más vendidos de todos los tiempos, con más de 100 millones de ejemplares en 100 países y 37 idiomas.— Joaquín Chan C.
