Anoche, el jefe del Ejecutivo federal asistió a la cena que el presidente de Estados Unidos, y convocante a la cumbre, Barack Obama, ofreció a los jefes de Estado y de Gobierno en la Casa Blanca.
El documento emitido sobre las primeras actividades de Peña Nieto en la capital estadunidense afirma que “nuestra nación es reconocida en el mundo por su política exterior en favor de la paz y en contra de la carrera armamentista nuclear’’.
Además, se subraya el apoyo de México a los esfuerzos internacionales para promover el desarme y evitar la proliferación de las armas nucleares, garantizar la seguridad de materiales e instalaciones del tema y prevenir el terrorismo utilizando la materia.
México ha expresado, “y lo seguirá haciendo, su rechazo categórico al uso, desarrollo e incluso a la amenaza de utilización de armas nucleares’’.
Además de asumir el objetivo de esta cumbre de fortalecer los esquemas de cooperación de seguridad nuclear en los ámbitos global, regional y nacional, la posición mexicana en esta materia apunta a prevenir y combatir el terrorismo nuclear mediante un enfoque integral, donde se incluyan medidas de seguridad para el manejo y cuidado del material disponible en las diversas vías de transportación.
Para el país también resulta fundamental fortalecer la vigilancia y los controles fronterizos para las exportaciones e importaciones de material nuclear y radiológico.
Asimismo, el desarme, la no proliferación y el derecho al uso pacífico de la energía nuclear han sido principios históricos de México y a partir de los cuales impulsó el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares.
