Violencia no afecta a proveedores de autopartes: S&P

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El incremento bien documentado de la violencia relacionada con los diversos cárteles del narcotráfico que operan en México durante los últimos años merece un seguimiento muy de cerca, en opinión de Standard & Poor’s Ratings Services, dada la inversión masiva de los productores de autopartes y vehículos en México.

En un análisis, la calificadora indica que aunque no han sido testigos de una interrupción de las operaciones derivada de la violencia, considera que sería poco práctico para la mayoría de proveedores de autopartes el reubicar sus operaciones mexicanas críticas si dichas interrupciones ocurrieran.

Explica que los proveedores de autopartes se han beneficiado de la producción de bajo costo que tienen en México y, a la fecha, no han afrontado impedimentos significativos al respecto.

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Los proveedores de autopartes han afirmado que, aunque están tomando las precauciones necesarias para afrontar los temas de seguridad en México, en particular el aumento de la delincuencia a lo largo de la frontera con Estados Unidos, no prevén ningún problema en la producción – y Standard & Poor’s Ratings Services no ha visto evidencia de interrupciones en esta o en cualquiera de las otras industrias importantes dentro del país.

A pesar de esta trayectoria positiva hasta ahora, considera que sigue siendo importante monitorear cualquier incidente.

Señala que pese a los numerosos titulares noticiosos y reportes trágicos sobre la violencia derivada del narcotráfico, muchos proveedores y productores de vehículos están aumentando su producción en México, más que disminuyendo su presencia.

De acuerdo con J.D. Power & Associates, es importante la participación de la producción de vehículos de América del Norte que ocurre en México, proyectada en 16.6% en 2011 y 16.3% en 2012, con un ligero incremento a partir de 2012.

En 2010, las exportaciones del sector automotriz desde México a EU sumaron alrededor de 50,000 millones de dólares (mdd) y hay más de 100 centros de producción en el país.

Standard & Poor’s considera que las nuevas inversiones en la producción de automóviles continuarán dirigiéndose en gran parte hacia las regiones del interior de México, donde se ubican la mayoría de las líneas de ensamble de los productores de equipo original (OEM, por sus siglas en inglés), y lejos de la frontera con Estados Unidos.

Para los proveedores de autopartes extranjeros, señala la calificadora en su reporte, ha habido beneficios sustanciales por la producción de automóviles y autopartes en México. Desde 2003, EU ha eliminado los aranceles sobre los automóviles de pasajeros, camiones ligeros y componentes de automóviles que se producen en México.

Aunque la mayoría de las nuevas inversiones en la producción de automóviles desde 1994 ha sido en EU, la producción de autopartes ha aumentado sustancialmente en México, y empresas mexicanas llevan a cabo una gran parte de esta, añade.

Destaca los salarios en México en esta industria, los cuales son una fracción de los salarios en EU, y generalmente se ubican entre 10% y 20%.

La cercanía de México con EU, menciona Standard & Poor’s, contribuye a costos más bajos de transporte y logística frente a otros países. También hay flexibilidad con respecto a la posibilidad de emplear ciudadanos de EU a lo largo de la frontera entre los dos países.

Además, apunta, los productos fabricados en México reciben un trato comercial favorable con varios países de América del Sur. México, por lo tanto, puede servir como una plataforma para la exportación de automóviles hacia Norteamérica y América del Sur.

En cuanto a las economía de los estados fronterizos mexicanos (Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas) , destaca que ésta sigue beneficiándose de la inversión extranjera directa (IED) en la industria de la manufactura, en particular de EU.

De 2000 a 2010, los seis estados fronterizos se ubicaron entre los 10 principales estados en México con la mayor inversión extranjera directa, con un total combinado de 63,000 millones de dólares (mdd) (aproximadamente 25% de la IED total). La estrecha relación económica y comercial entre México y EU tiene un impacto directo en el crecimiento económico de los estados fronterizos, y los estados seguirán expuestos a los ciclos económicos de EU.

Durante las décadas de 1980s y 1990s, los productores de autopartes y vehículos realizaron cuantiosas inversiones en los estados mexicanos del centro, dadas las ventajas competitivas para la producción en dicha región. En años recientes, los estados mexicanos del centro se han vuelto más populares entre los inversores extranjeros. En particular, los estados de Guanajuato, San Luis Potosí, Aguascalientes, Puebla y el Estado de México han atraído inversiones de capital, lo que Standard & Poor’s considera puede atribuirse por una parte al bajo nivel de violencia relacionada con las drogas.

Por otra parte, comenta, estos estados ofrecen ventajas competitivas mediante marcos legales relativamente más predecibles, su infraestructura de transporte (que tiene conexión no sólo con EU, sino también con las costas orientales y occidentales de México), mano de obra calificada y costos laborales competitivos, además de sindicatos que presentan una trayectoria de bajo nivel de conflictos laborales o huelgas.

Durante la década pasada, explica, los gobiernos de los estados fronterizos han atendido las principales inquietudes de los inversionistas extranjeros mediante la expansión de las redes de transporte con el fin de mejorar la logística carretera y férrea, la asignación de recursos a educación superior para desarrollar una fuerza laboral más competitiva, y el fortalecimiento del marco institucional local para salvaguardar bienes raíces e inversiones en tecnología.

A pesar de sus preocupaciones cada vez mayores respecto de la seguridad, muy pocos proveedores de autopartes han indicado su intención de reducir su presencia en México, destaca la calificadora.

De acuerdo con la mayoría de ellos esto requeriría una gran cantidad de tiempo y gastos para llevarse esta capacidad a los EU con el fin de compensar la capacidad perdida en México.

Aunque el nivel de dependencia de algunos proveedores hacia México es menor que el de otros que tienen suficiente capacidad adicional en EU para compensar la capacidad perdida en caso de una interrupción. Sin embargo, la estrategia de algunos proveedores de autopartes hasta ahora es trasladar sus operaciones a zonas con índices de criminalidad más bajos, o seguir a sus principales clientes a las regiones donde se encuentra la producción de autos nuevos, considera Standard & Poor’s.

El supuesto subyacente parece ser que el alto nivel de delincuencia sigue siendo limitado a los estados fronterizos y algunas ciudades. Al mismo tiempo, los gobiernos, federal y estatales, ofrecen incentivos para aumentar la fabricación de autopartes en algunas regiones y han reforzado la seguridad en las áreas de producción clave, apunta.

Los principales fabricantes de automóviles continúan haciendo importantes inversiones en México. A principios de este año, General Motors Co. (BB-/Positiva/–) anunció que invertiría 540 mdd en instalaciones para construir motores más eficientes en el consumo de combustible en su planta de Toluca, en el Estado de México.

Nissan Motor Co. Ltd. (BBB+/ Negativa/A-2) aumentó sus planes de inversión que anunció el año pasado por 400 mdd y ahora tiene la intención de gastar 1,050 mdd en sus plantas de Aguascalientes y Cuernavaca (mxA+/Negativa/–) hacia 2013. Además, en junio de 2011, Mazda Motor Corp. (no calificada) confirmó sus planes de construir una nueva planta de producción de automóviles compactos y de autopartes de 500 mdd en el estado de Guanajuato. Como resultado, Standard & Poor’s espera que los proveedores de autopartes aumenten su producción en estas regiones para apoyar a sus clientes OEM.