El viceministro de Relaciones Exteriores de China, Fu Ying, advirtió el martes que la zona euro podría colapsar si no se agrupa, sólo un día después de que el principal diario oficial chino comparara la crisis de deuda del bloque con la “Peste Negra”.
Sarkozy, quien realizará una escala en China antes de visitar el territorio francés en el pacífico de Nueva Caledonia, podría ser presionado por los chinos para una acción más fuerte para abordar la crisis.
“China pedirá a Francia y a Alemania que tomen más responsabilidades para ayudar (…) a otros países de la zona euro que tienen problemas con la deuda”, dijo Xi Junyang, profesor de finanzas internacionales en la Universidad de Shanghái de Finanzas y Economía.
Junto con Alemania, Francia ha resistido los pedidos de otros países en el bloque de expandir el fondo de rescate por 440.000 millones de euros e introducir una emisión conjunta de bonos por los países de la zona euro como una manera de abordar decisivamente la crisis.
Es improbable que Sarkozy prometa una nueva y específica acción a China, pero podría obtener otra expresión pública de apoyo de Pekín, que podría ayudar a aliviar los temores en los mercados financieros.
“China reiterará su confianza en la economía europea y el euro, e incluso podría prometer que continuará comprando bonos en Europa y otros activos financieros”, aseguró Xi.
Sarkozy, quien preside el G-20, conversó por teléfono el martes con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sobre el estado de la economía global y las turbulencias en los mercados mundiales, concordando sobre la importancia de una respuesta concertada, incluyendo a través del G-20, para impulsar el crecimiento.
En la sexta visita de Sarkozy a China como presidente de Francia, ambos líderes podrían también discutir la propuesta franco-alemana de gravar las transacciones financieras, una idea que ha causado división y que sólo sería efectiva si es respaldada por las economías más importantes.
TRAS LOS PASOS DE BIDEN
Sarkozy llega a China tras una visita del vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, que según analistas tuvo el propósito de asegurarle al mayor tenedor de la deuda estadounidense que sus valores estaban a seguros.
Francia presidirá una reunión de ministros del G-7 en Marsella entre el 9 y el 10 de septiembre para hablar sobre la economía global, seguida de una cita de los ministros de Finanzas del G-20 en París a mediados de octubre.
Sarkozy ha dicho que el apoyo de China es esencial para las metas de Francia en el G-20, que incluyen una hoja de ruta para hacer frente a los desequilibrios económicos globales y medidas para reducir la especulación en el mercado y la volatilidad de los precios de las materias primas.
