México (PL) México, con el zapato apretado tras el declive de la economía estadounidense, acelera sus vínculos comerciales y políticos con Latinoamérica, de la cual se distanció al enfocar el crecimiento económico con los vecinos del norte.
Más, que América Latina seguirá creciendo este año, junto con Asia, mientras Europa está casi en recesión y el futuro de Estados Unidos se vislumbra de manera incierta.
Tal estrategia se desprende de los acuerdos de las dos cumbres regionales realizadas el 4 y el 5 de diciembre pasados en Mérida, capital de Yucatán, para concretar los avances de la Alianza del Pacífico y evaluar la marcha del mecanismo de diálogo de Tuxtla.
Esta última sobresalió incluso por el reclamo a Estados Unidos de frenar su alto consumo de drogas y de que establezca medidas más efectivas y drásticas para impedir el trasiego ilegal de armas hacia los cárteles mexicanos.
Sin estas dos acciones, concordaron los participantes, no podrá ser efectiva la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.
Se conoce que los cárteles sostienen su poder financiero y fuerza militar con las ganancias millonarias de las ventas de drogas y la compra de armamentos.
La estabilidad de la región no podrá ser alcanzada mientras no haya medidas drásticas del congreso estadounidense sobre el consumo interno de estupefacientes y el trasiego ilícito de armas hacia la región, abundaron en la declaración final.
Según la División Anticrimen del Departamento de Justicia de Estados Unidos, en los últimos cinco años el 70 por ciento de las 94 mil armas recuperadas en México fueron vendidas por armerías norteamericanas.
Los mandatarios de Nicaragua, Colombia, Panamá, El Salvador, Honduras, República Dominicana, primeros ministros y jefes de delegación de la región concluyeron también que los múltiples centros de consumo globales propician el enorme poder financiero de las organizaciones delincuenciales trasnacionales.
Esto a su vez, señalaron, exacerban la espiral de crimen y la violencia en diversos países de América Latina y el Caribe, debido al alto poder económico de esos grupos y al aumento de su capacidad de fuego.
“Aún más grave es el hecho de que la mayoría de las armas que utilizan los criminales en contra de civiles y autoridades son adquiridas en los propios centros de consumo de drogas, sin que se tengan medidas efectivas para controlar la venta masiva de armamento a los criminales”, precisaron.
Asimismo, destacaron, esto genera inmensos costos en términos de vidas humanas, tanto de civiles como de elementos de las fuerzas de seguridad.
Solo en México, del 2006 a la fecha se registran más de 50 mil muertos, 10 mil desaparecidos y 120 mil desplazados, debido a los enfrentamientos a los grupos criminales.
A la par que estos diversifican su actividad y actúan como organizaciones que secuestran, extorsionan para apoderarse de las rentas de una comunidad, a través de la violencia o amenaza a los ciudadanos.
A esta reunión asistieron los presidentes de Guatemala, Álvaro Colom; Honduras, Porfirio Lobo; México, Felipe Calderón; Nicaragua, Daniel Ortega; Panamá, Ricardo Martinelli; y República Dominicana, Leonel Fernández.
También estuvieron presentes el primer vicepresidente de Costa Rica, Alfio Piva Mesén y los ministros de Relaciones Exteriores de Belice, Wilfred Elrington; Colombia, María Ángela Holguín; y de El Salvador, Hugo Martínez, integrantes de dicho mecanismo.
En esta ocasión asistió también como invitado especial el presidente de Chile, Sebastián Piñera.
En la XIII cumbre de Tuxtla se revisaron además los avances en temas de infraestructura de carreteras y de interconexión eléctrica.
Igualmente se concertaron nuevos acuerdos para el fomento de las telecomunicaciones y de los sistemas de información territorial, de Salud Pública, y sobre trámites aduaneros, migratorios y sanitarios.
En ese contexto, México anunció el establecimiento de una nueva estrategia de cooperación financiera para los países integrantes de este convenio, con el objetivo de contribuir al desarrollo económico, social e institucional regional.
Con este fin, se invertirán unos 160 millones de dólares, con los cuales se intentará restablecer a los países centroamericanos un mecanismo de apoyo y financiamiento de derivados del petróleo, entre otras inversiones.
La iniciativa fue denominada Acuerdo de Yucatán para darle identidad y fomentar la integración entre los países de la región, según el mandatario Felipe Calderón.
Este Mecanismo de Diálogo y Concertación Política fue creado el 11 de enero de 1991, en Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas, para analizar de forma periódica asuntos regionales, hemisféricos y mundiales de interés común.
Además de concertar posiciones políticas, el mecanismo impulsa el libre comercio y la integración regional, así como la cooperación mesoamericana, aunque este convenio no tiene una institucionalidad definida más allá de sus cumbres.
México igualmente comenzó acelerar sus intenciones para concretar la Alianza del Pacífico, con Colombia, Chile y Perú, con la cual pretende aprovechar el potencial económico del intercambio con esos países.
Según el presidente Calderón este acuerdo, a concretarse definitivamente en Santiago de Chile dentro de seis meses, es un paso crucial para el futuro del país, ante el entorno mundial complejo originado por los problemas estadounidenses y de Europa.
Solo hacia su vecino del norte, la nación azteca destina el 80 por ciento de sus producciones manufactureras.
Asimismo ante sus pares de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Chile, Sebastián Piñera, y el canciller de Perú, Rafael Roncagliolo, Calderón expresó su “deseo de que otras naciones hermanas” se sumen al bloque del Pacífico, el cual pretende además ser una contrapartida del gigante convenio de Mercosur.
Los presidentes acordaron celebrar una nueva cumbre en Santiago de Chile para firmar el acuerdo marco del tratado regional, además de otros cuatro relativos al comercio y las inversiones.
“El crecimiento económico en los próximos años no estará motivado por el crecimiento de Estados Unidos ni mucho menos por el crecimiento económico de Europa, que hoy debate y discute su viabilidad como una unión monetaria”, aseguró Calderón.
Tras estas declaraciones, todo indica que son muy decididas las intenciones de México para reconquistar Latinoamérica, ahora que vio las barbas de su vecino arder y corrió a poner las suyas en remojo.
