A pesar de que 78% de las exportaciones mexicanas tiene como destino el mercado estadounidense, la entrada de productos mexicanos a Estados Unidos se ha concentrado en una pequeña parte de su territorio; de las 51 entidades federativas que conforman aquel país, Texas, California y Michigan reciben 61% de las exportaciones que México efectúa al vecino del norte, según datos del U.S. Census Bureau.
Destaca el caso de Texas, que contribuye con 35.4% de las ventas que realiza México en el mercado estadounidense, seguido por California, que aporta 12.9% y Michigan, con 12.6 por ciento. En conjunto, esos tres estados reciben 48% de las exportaciones totales de México.
Texas es el principal comprador del petróleo crudo que México extrae, mientras que California recibe los productos de electrónica, cómputo y telefonía que procesa la industria mexicana y Michigan absorbe la mayor parte de los vehículos y autopartes que se fabrican en territorio mexicano, de acuerdo con datos del U.S. Department of Commerce.
En contraste, existe un grupo de 10 estados encabezado por New York, Florida, Illinois, Pennsylvania, New Jersey, Ohio, Virginia, North Carolina, Georgia y Massachusetts, que concentra 40% del Producto Interno Bruto de Estados Unidos y sólo recibe 16% de los productos que México vende en el mercado estadounidense.
De la misma forma, en Estados Unidos destaca un grupo de 16 estados encabezado por Nevada y seguido por Virginia, West Virginia, New Mexico, Nebraska, Oregon, Idaho, North Dakota, Delaware, Maine, Dakota del Sur, Vermont, Hawaii, Wyoming, Montana y Alaska, que prácticamente no reciben productos mexicanos en sus aduanas.
DOMINAN 10 PRODUCTOS
Aunado a lo anterior, son 10 productos y sus partes las que concentran alrededor de 50% de las exportaciones de México a Estados Unidos, entre ellos destaca: petróleo; televisores y pantallas; vehículos; computadoras; celulares; equipo eléctrico; aparatos médicos; tractores, y oro y plata, según datos de la Secretaría de Economía.
Al respecto, Manuel Agosin, especialista en comercio internacional y macroeconomía, indica en su estudio “Crecimiento y diversificación de exportaciones en economías emergentes” que los países que poseen una estructura diversificada de los productos que venden en el extranjero y los mercados adonde se dirigen pueden registrar un crecimiento marcadamente más elevado que en aquellos cuyas exportaciones se concentran en un número reducido de productos y de mercados.
Para el especialista, el crecimiento a largo plazo de cualquier economía se relaciona directamente con ampliar la variedad de productos que vende en el extranjero y los mercados donde se venden, ya que cuanto mayor sea el grado de diversificación, menor será la volatilidad de los ingresos por concepto de exportaciones.
Además, Manuel Agosin refiere que fabricar un nuevo producto de exportación y tener nuevos mercados donde venderlo no sólo tiene efectos favorables para el crecimiento de la industria, como la creación de nuevas ventajas comparativas y la mayor capacitación de los trabajadores, sino que también puede producir derrames (spillovers) hacia otros sectores.
