Amplía el Bajío su potencial de crecimiento

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A la región del Bajío se le reconoce como una de las más competitivas del país, al aportar alrededor del siete por ciento del Producto Interno Bruto nacional y consolidarse como potencia en sectores industriales de gran relevancia, entre los que destaca el automotriz. Con una industria local consolidada y una alta atracción de inversión extranjera, esta zona ahora explora nuevos nichos de oportunidad con industrias de alto valor agregado, para lo cual tanto los gobiernos locales como centros de investigación, universidades y hasta el propio empresariado participan en la búsqueda y aplicación de esquemas de innovación.

Al ubicarse en el centro del país, cerca del principal mercado nacional, contar con vías de acceso adecuadas, además de los estímulos que otorgan sus gobiernos locales en la instalación de empresas, la zona del Bajío es considerada por empresarios como un terreno fértil para su establecimiento.

A esas características se suma otro valor adicional en la región que la hace más atractiva: presenta capacidades científico-tecnológicas que pueden ser empleadas para la generación de innovación y mantener la competitividad de las empresas instaladas en alguno de los estados de la zona.

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Querétaro, por ejemplo, cuenta con una infraestructura científica y tecnológica de las más sólidas de la región, al tener 46 centros de investigación y desarrollo, algunos de ellos originarios del sector productivo, como los de Mabe, Condumex, Treme (automotriz) y General Electric, por mencionar algunos.

Además, el estado suma 800 empresas instaladas con capital extranjero, de las cuales se tiene registro que 550 son exportadoras, muchas de ellas con productos de alto valor agregado. Este potencial empresarial es aprovechado para la creación de agrupaciones empresariales o clústers. Hasta ahora, la entidad ha consolidado nueve redes que pueden convertirse en clúster, entre las que destacan la de biotecnología, tecnologías de la información y, recientemente, la aeroespacial, en el marco del convenio realizado con la Agencia Espacial Mexicana.

“Al promover el establecimiento de clústers, el gobierno del estado busca evitar la duplicidad de esfuerzos y gasto por parte de los empresarios, además de que se impulsa la participación de al menos una instancia gubernamental y el apoyo del sector científico-tecnológico”, comentó el ingeniero Angel Ramírez Vázquez, titular del Consejo de Ciencia y Tecnología de Querétaro (Concyteq).

Pero el funcionario queretano apunta que no sólo se trata de la cantidad de empresas establecidas a lo que debe su competitividad la región del Bajío, sino también sus capacidades científicas y tecnológicas desarrolladas que son tomadas en cuenta por la inversión extranjera. Ese último punto, señala, debe contar con el apoyo gubernamental y estar alineado a los planes de desarrollo estatal y federal, tal como sucede en su entidad.

Ramírez Vázquez reconoce que un área de oportunidad donde debe trabajar Querétaro (y la región del Bajío) es en la formación de capital humano de alta calidad que satisfaga las necesidades del sector productivo de la región. Para ello, el estado promueve la apertura de nuevas carreras técnicas, de licenciatura, ingenierías y posgrados orientados a los sectores productivos más importantes. Incluso, da el ejemplo de un par de maestrías que promovió la empresa Mabe con la Universidad Autónoma de Querétaro y el Centro de Tecnología Avanzada (Ciateq).

También el Concyteq promueve la formación de capital humano a través de un programa bicultural con las universidades estadunidenses de West Virginia y Clemson, donde se integran equipos de trabajo para hacer estadías en alguna de las 21 empresas del estado inscritas al programa, hasta el momento se han realizado 105 proyectos industriales.

De zapatos a alta tecnología

Otro de los estados de la región que busca promover su desarrollo económico a través de la ciencia y la tecnología es Guanajuato. La sexta entidad que más aporta al PIB nacional, y que ha basado gran parte de su economía en el sector manufacturero, ahora pretende tecnificar más su industria para convertirla en plataforma de la innovación local.

Los sectores productivos a los que se ha orientado Guanajuato son sus tradicionales cuero-calzado y textiles, pero ahora el gobierno local busca impulsar empresas dedicadas a tecnologías de la información, mecatrónica, automotriz y metalmecánica.

A diferencia de Querétaro, este estado no figura entre los más competitivos de la República (de acuerdo con estimaciones del Instituto Mexicano de Competitividad), aunque su estructura empresarial y científica lo colocan con altas prospectivas de innovación, incluso en el rubro del capital humano, pues la entidad se sitúa entre los primeros 10 del país con mayor número de estudiantes en el nivel de posgrado.

Por lo que toca a su infraestructura empresarial, hasta hace un par de años el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología contabilizaba más de 500 empresas, centros de investigación y personas físicas o morales con actividad científica o tecnológica, que pueden ser una base sólida para las pretensiones del estado. Asimismo, en la entidad se ubican dos clústers, 23 parques industriales, dos tecnológicos y 13 incubadoras de empresas.

Además, es uno de los estados con mayor número de centros de investigación (ocho), al contar con tres pertenecientes al Sistema Conacyt, además de una unidad del Cinvestav y el Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad, también correspondiente a esa institución, como los más destacados.