Para el sector textil de México, el objetivo en el Acuerdo de Asociación Transpacífica (TPP, por sus siglas en inglés) es mantener un esquema de regla de origen que permita importar material y transformarlo localmente para añadir valor, dijo Moisés R. Kalach B, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex).
Este empresario viajó a Singapur durante marzo para la más reciente ronda de negociación del acuerdo, y hará lo propio en mayo para ir a Singapur, para asegurarse que este principio se mantiene a favor de la industria local.
Esta regla es una especificación técnica que permite que aun cuando se importen ciertas materias primas, si hay alguna transformación en alguno de los países firmantes adquieren la denominación de origen, lo cual garantiza ventajas arancelarias.
Por ejemplo, si se importa a México algodón de un país no incluido en acuerdos comerciales y se transforma en hilo o tela, ese insumo se puede exportar con etiqueta de hecho en México y tiene ventajas en el acuerdo.
El interés por mantener este privilegio radica en que la industria textilera requiere importar productos para completar su producción, pero les interesa mantener la capacidad de exportar.
“Si se logra el principio de regla de origen podemos comprar en cualquier país que no esté en el TPP, pero al transformarlo en México se podría garantizar que siga entrando en esos nuevos mercados que serán socios”, explicó el titular de Canaintex.
“Hemos solicitado que sea una regla de origen dura, que es la que ya tenemos en otros acuerdos como el TLCAN y para nosotros esto es crucial, si no tenemos esta regla el tratado no tendrá sentido y hemos estado cuidando eso, es nuestra misión en las negociaciones”, señaló Kalach B.
Para la industria textilera, la necesidad de protegerse viene porque dentro de los 11 posibles socios, está también Vietnam, que para el sector es un país de mucho riesgo, y se teme que si no hay una regla dura, esa nación podría usar telas de cualquier parte del mundo, confeccionar prendas sin procesar los textiles y darles la calidad de origen.
Si esto ocurriera, Vietnam podría vender productos, tanto en el mercado nacional como en los principales destino de exportación mexicanos, y eso pondría a los productores nacionales en desventaja.
“El gobierno mexicano ha tomado muy bien nuestras peticiones, tanto el equipo negociador como el Secretario de Economía y el Subsecretario de Comercio Exterior han dejado muy claro que su posición es cuidar a la industria y nos están acompañando mucho en lo que solicitamos”, precisó Kalach B.
