El Gobierno Federal de Brasil actualmente planea invertir en el sector portuario unos US$28.000 millones, dijo el presidente del Banco Nacional de Desarrollo, BNDES, Luciano Coutinho, en una teleconferencia realizada el jueves 25 de abril.
“De acuerdo con los estudios de consultoría, se espera que el monto de inversión se concrete en los próximos tres años [hacia el 2016]”, señaló Coutinho.
Actualmente algunos puertos están experimentando embotellamientos. Sin embargo, donde hay embotellamientos, hay oportunidades, indicó el ejecutivo.
Para lograr este cometido, el Gobierno Federal está actualmente trabajando en los detalles de último minuto de la Medida Provisoria 595, la cual permite a los puertos privados manejar cualquier tipo de carga, lanzar a licitación privada contratos de terminales de puertos públicos que se hayan suscrito con anterioridad a 1993 y permitir que los operadores privados movilicen más carga de terceros.
La nueva medida contribuirá a mejorar la capacidad de movilización de carga del país y dará oportunidades al sector privado, tanto local como internacionalmente. A modo de colaboración, el BNDES podrá otorgar condiciones financieras favorables que promediarán cerca del 7,5% anual en los próximos años.
Esto, junto con una prometedora recuperación de capital, dará buenas oportunidades a los inversionistas tanto en sectores portuarios como aeroportuarios, agregó el ejecutivo.
Durante el primer trimestre, BNDES publicó un informe en el que declara que prevé un financiamiento de 489.000 millones de reales (US$244.000 millones) en proyectos de infraestructura hacia el 2016. Además de infraestructura de transporte como carreteras, ferrovías, puertos y aeropuertos, este monto también considera el financiamiento de otros sectores, incluido saneamiento, vivienda, energía y telecomunicaciones.
Detalles de MP 595
Una comisión mixta de parlamentarios brasileños aprobó las definiciones del proyecto de ley de reforma portuaria del país, conocido como la Medida Provisoria 595 (MP 595), pero está considerando ciertas modificaciones.
Dentro de los principales cambios que aún se deben someter a votación se cuenta la disposición de que los contratos futuros tengan un plazo de 50 años en forma de períodos de concesión a 25 años que se podrían renovar por otro lapso idéntico.
Según el presidente de la comisión, el diputado oficialista por el estado de Ceará José Guimarães, el tiempo de concesión de 50 años que fue aprobado es una exageración.
Una de las principales modificaciones que se están considerando contempla extender los plazos de las actuales concesiones, consigna el medio.
Si bien la propuesta original permite extensiones de cinco años en los contratos suscritos con anterioridad a la promulgación de la Ley Nacional Portuaria de 1993, el nuevo cambio dispone que las actuales concesionarias podrían extender sus contratos de acuerdo con el plazo estipulado en el contrato original. En algunos casos, este podría ser de 5 años y en otros, 10.
Para no perder su validez, el Senado y la Cámara de Diputados deben someter a votación la propuesta modificada antes del 16 de mayo.
Según el Gobierno Federal, la iniciativa, de ser promulgada, reduciría los costos portuarios y que es un paso necesario en pos de aumentar la competitividad y crear un modelo de crecimiento a largo plazo para Brasil.
Entre quienes se oponen a la MP 595 se incluyen los sindicatos locales quienes sostienen que afectará a los trabajadores portuarios y el gobernador del estado de Pernambuco y posible candidato presidencial de la oposición para las elecciones del 2014, Eduardo Campos, quien afirmó que la medida socavará la autonomía de los estados brasileños en la administración de los puertos.
