El gobierno de Ecuador afirmó que está interesado en negociar la apertura de prácticamente la totalidad de las mercancías comercializadas con México y la inclusión de disciplinas propias de un Tratado de Libre Comercio (TLC).
Los dos países cuentan ya con un Acuerdo de Alcance Parcial (AAP), vigente desde 1987, dentro del marco de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), a través del cual México otorga preferencias para 385 fracciones arancelarias y Ecuador, para 206.
Richard Espinosa, ministro coordinador de la Producción, Empleo y Competitividad de Ecuador, dijo que su país brinda oportunidades de inversión a empresas mexicanas, al tiempo que el gobierno ecuatoriano está en un proceso de impulso estructural de las exportaciones.
Entre los ejemplos que expuso, está la venta de una cementera paraestatal por un valor de 250 millones de dólares, para que compita con otras productoras locales, como Holcim y Lafarge. También se privatizaría un hotel en Quito, propiedad de Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, por 35 millones de dólares.
Espinosa puso énfasis en que el gobierno ecuatoriano tiene claro dónde debe intervenir el sector público y quiere reforzar la idea de que su país es “un destino seguro para la inversión extranjera”.
Ambas naciones cuentan, además, con un Acuerdo de Apertura de Mercados en favor de Ecuador, con el que se otorga preferencias arancelarias de 100%, sin reciprocidad, en 390 fracciones.
Operan un tercer Acuerdo sobre la Preferencia Arancelaria Regional (PAR), en el que México otorga a Ecuador una reducción porcentual de 40% para los productos de importación, mientras que en sentido contrario la preferencia es de 8 por ciento.
En una reunión con miembros del Consejo Mexicano de Comercio Exterior, funcionarios ecuatorianos mostraron interés en que la apertura a negociar alcance prácticamente la totalidad de las mercancías e incluya disciplinas propias de un TLC, sin definirlo expresamente como tal.
Ecuador, cuya economía está dolarizada, es observador de la Alianza del Pacífico, una iniciativa que tiene como objetivo la conformación de un área de integración profunda para la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas entre México, Perú, Chile y Colombia.
“El proceso de acercamientos está dado, hay que sentarse a analizar este tema, pero lo que nos hará ganar es esa observación en el acuerdo de la Alianza del Pacífico”, refirió Espinosa.
A finales de julio, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, aseguró que mientras él esté en el poder, su país jamás será parte de la Alianza del Pacífico: “Mientras yo sea Presidente, Ecuador no entrará en ninguna de estas aventuras”.
