Washington, EU. México cuenta con la liquidez necesaria para enfrentar un escenario extremo y “de baja probabilidad” de un incumplimiento de pago por parte de Estados Unidos, considera el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens.
“Hemos tomado las precauciones debidas en el manejo de las reservas internacionales y estamos bien pertrechados. Tenemos más de 170,000 millones de dólares de reservas; la Línea de Crédito Flexible con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que es un acceso a liquidez en casos de emergencia. Esto -la eventualidad del incumplimiento- ciertamente podría ser una, México está bien preparado para enfrentarlo”, diagnostica.
Entrevistado por El Economista, lamenta que EU, “cuya deuda es vista por los inversionistas como un activo seguro”, esté enfrentando un riesgo tan serio por un asunto político.
“Precisamente, el problema es así de serio porque el obstáculo realmente es de orden político, no financiero, ni económico (…).
Nadie ganaría y podría ser muy costoso para los partidos políticos evitar que EU cumpla cabalmente con sus obligaciones”, observa.
Matiza que, de presentarse el incumplimiento, “habría un impacto financiero mundial muy serio que llegaría a través del deterioro de la salud y estabilidad financiera del sistema bancario de EU”.
El funcionario reconoce, en la oficina que tiene México en el edificio principal del FMI, que “los perros del vecino” -a los que aludió en una conferencia como el factor que le quitaba el sueño- “efectivamente se encuentran en Estados Unidos”.
PESO DE LA CERTIDUMBRE
—¿Ha continuado la distinción de México en este nuevo capítulo de incertidumbre por el presupuesto de Estados Unidos?
En los últimos días el peso se ha venido apreciando, es decir, el mercado no está reflejando un escenario negativo de cola; esto es de poca probabilidad. Creo que hemos logrado transitar relativamente bien por este periodo porque no tenemos desequilibrios como Brasil, Turquía, India, o Sudáfrica.
México tiene un déficit muy pequeño en las finanzas públicas y el de su cuenta corriente es también pequeño, fácilmente financiable a través de Inversión Extranjera Directa. No tenemos un problema de sostenibilidad de la deuda pública. Eso nos ha distinguido de otros países.
—¿Entonces los inversionistas mantienen firme su confianza en México?
Los mercados aprecian que no haya sorpresas de medidas erráticas por parte de la autoridad. Tenemos una política monetaria y cambiaria previsible, pues nos hemos concentrado en mandar señales claras al mercado. Por otro lado, dejamos que los precios, el tipo de cambio y las tasas se ajusten libremente.
—¿Qué significa que el peso mexicano sea la octava moneda del mundo más operada según la encuesta del Banco Internacional de Pagos? ¿Qué le dice al Banco de México?
Es un reconocimiento de la agilidad de liquidez de nuestro mercado. Mientras más confianza se tenga en el peso y en la estructura del mercado, más se va a utilizar. También es el reflejo de la estabilidad macroeconómica y microeconómica de nuestros mercados cambiarios; pero también evidencia las inversiones tan masivas que hemos atraído.
PRONÓSTICOS A REVISIÓN
—El FMI recortó su pronóstico de crecimiento para México hasta 1.2% para este año, muy debajo del rango esperado por Banxico…
Vemos signos de repunte más allá de las cifras del FMI. Las exportaciones llevan ya dos meses consecutivos con variaciones positivas, por arriba de 5%; la cifra de producción industrial que salió ayer ajustada estacionalmente,también muestra una cifra positiva.
El tema de las ventas al menudeo arroja algunos signos de cambios en tendencia. Entonces, pienso que esto tiene visos de irse remediando. La economía de EU está teniendo un repunte vigoroso.
—¿Se mantiene entonces el pronóstico del PIB de Banxico en el rango de entre 2% y 3 por ciento?
Bueno, ese rango lo dimos hace algún tiempo. En nuestro siguiente informe de inflación tendremos que revisar la cifra.
—¿A la baja?
Vamos a ver. Pensamos que la desaceleración de la economía mexicana va a ser temporal.
—El mercado espera un nuevo recorte de tasas para apuntalar la recuperación económica
La decisión no es solo mía y por lo mismo no tengo la autoridad para anticipar ni especular.
La Junta tomará su decisión basada fundamentalmente en la mejor manera de lograr la convergencia a nuestro objetivo permanente de 3% en la inflación, que es el criterio toral en nuestro debate porque ese es nuestro mandato.
