Activistas de Amnistía Internacional (AI) protestaron hoy en México ante la embajada de Estados Unidos en este país y emplazaron al presidente Barack Obama “a mostrar un liderazgo comprometido con los derechos humanos durante las cruciales negociaciones sobre un tratado que regule el comercio de armas”.
“Como el mayor exportador de armas del mundo y como un miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas Estados Unidos tiene una especial responsabilidad durante las negociaciones” que se llevan a cabo para suscribir un eventual Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA), señaló AI en un comunicado.
El mismo trascendió después de una protesta secundada por una treintena miembros de la organización que en la Ciudad de México exigieron a Obama “no aceptar ni respaldar ninguna propuesta que pueda dañar gravemente los derechos humanos”.
La protesta, de carácter pacífico, se montó en el Paseo de la Reforma, donde los activistas llevaron una réplica de un “tanque” pintado de amarillo sobre el que se pegaron fotografías de conflictos armados de todo el mundo.
Además simpatizantes de AI-México enarbolaron pancartas con leyendas como “Ni un arma para atrocidades” o “More guns means fewer crimes (Tachado). Less guns…more lives” (Más armas significa menos crímenes. Menos armas…más vidas”).
Representantes estadounidenses han declarado que su país pretende que se incluya una cláusula en el tratado que permitiría que cualquier consideración de seguridad nacional estuviera por encima de los derechos humanos, recuerda AI.
“Con las negociaciones por un TCA entrando en la recta final es tiempo de que el presidente Obama dé un paso adelante y demuestre que su actual administración habla en serio en lo que respecta a proteger derechos humanos”, afirmó Daniel Zapico, coordinador de Movilización e Impacto de AI-México.
“Los constantes asesinatos de civiles en Siria son un fuerte recordatorio de lo urgente que es un tratado de armas que verdaderamente proteja los derechos humanos por encima de los intereses comerciales”, agregó.
Al final de la protesta, los activistas entregaron 17,000 firmas recolectadas en México en apoyo de un TCA que proteja los derechos humanos que se suman a las más de 620,000 de apoyo recolectadas en todo el mundo.
En México, el Senado aprobó el pasado 13 de marzo un punto de acuerdo en apoyo del TCA, un documento “que contiene las principales reivindicaciones de Amnistía Internacional”, agregó la organización.
Estos días en la ONU están reunidos representantes de los 193 países miembro, muchos de los cuales apoyan la adopción de un TCA.
De concretarse sería la primera vez en que se regule el comercio de armas, lo que supondría un paso histórico para la defensa de los derechos humanos en todo el mundo.
Rosario Green, Senadora de la República, recordó en un artículo que, de acuerdo con la ONU, entre 40 y 60% del comercio mundial de armas convencionales es ilícito.
De ahí los intentos de la máxima organización mundial, que datan de 1980, para avanzar en el tema de su regulación. En diciembre de 1983 entró en vigor una convención que tenía tres protocolos: uno relativo a las minas terrestres, otro a las armas incendiarias y uno más referente a fragmentos no localizables. Años después se enmendaría bajo el título: Convención sobre la prohibición o restricciones de ciertas armas convencionales que puedan considerarse como excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados. También se le conoce como Convención sobre armas inhumanas, y entró en vigor en diciembre de 2001.
Después vino la Convención sobre la prohibición del empleo, producción y transferencia de minas antipersonal, firmada en Oslo en diciembre de 1997, identificada como Convención de Ottawa, que entró en vigor en marzo de 1999.
Le siguió la Convención sobre municiones en racimo, cuya negociación concluyó en Dublín, en mayo de 2008, para entrar en vigor en agosto de 2010. Cabe señalar que México es un Estado parte entusiasta de todos estos instrumentos internacionales. El siguiente paso es alcanzar un tratado sobre el comercio de armas, estableciendo normas internacionales comunes para la importación, exportación y transferencia de armas convencionales, tal como lo exigen varias resoluciones de la Asamblea General, en especial la A/Res/64/48 de 2010, la cual señala: “…la necesidad de evitar que las armas convencionales, incluidas las armas pequeñas y las armas ligeras, se desvíen del mercado lícito al ilícito”, por lo cual pide a los Estados asegurarse de que “…sus sistemas nacionales de exportación e importación de armamento cumplan con las normas más elevadas posibles” y decide “…convocar a una conferencia de las Naciones Unidas para elaborar un instrumento jurídicamente vinculante sobre las normas internacionales comunes más elevadas posibles para la transferencia de armas convencionales”.
Las negociaciones para un TCA están marcha y se extenderán del 2 al 27 de julio en Nueva York. Sus resultados serán especialmente importantes para México, que sufre el contrabando de armas desde EU, y esas armas refuerzan el poder del crimen organizado.
