API quiere rehabilitar el puente abandonado

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El director de API, José Julián Dip Leos, informó que la demanda que interpusieron en contra de la constructora Desarrollos y Urbanizaciones de la Frontera (Dufrosa), sigue su curso en los tribunales, sin que hasta el momento se haya autorizado la fianza que solicitaron equivalente a 10 millones de pesos.

“Se están llevando a cabo las acciones correspondientes de Dufrosa, hay que esperar la resolución, estamos trabajando para ver si autorizan por lo pronto poderle dar un mantenimiento”, indicó.

Este puente a desnivel, es una de las obras más polémicas de la zona sur y se ubica en el kilómetro 30 de la carretera Tampico-Mante que conecta con el puerto industrial de Altamira. En esta infraestructura se aplicó una inversión de 170 millones de pesos que ha causado más muertes que beneficios y actualmente sigue inutilizada.

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“Si ha avanzado (el juicio contra Dufrosa), pero lleva trámites y tiempo que por ley se deben agotar, en eso estamos. Se fijó una fianza que asciende a 10 por ciento del costo de la obra”, refirió.

El puente fue edificado con la finalidad de agilizar la circulación de los 2 mil 600 camiones de carga que se dirigen a la zona industrial y al resto de la República. Sin embargo, el puente aún no estaba concluido cuando se presentó la primera falla. El 2 de julio de 2010 en plena edificación, cien metros se desgajaron en el carril norte-sur.

Dip Leos consideró que la reapertura o, en su caso, demolición de esta millonaria obra, depende de la sentencia que den las autoridades de justicia y ni siquiera tienen conocimiento de cuándo emitirán un fallo.

“Vamos a resolver el asunto este y sobre eso tomaremos el sentido de cómo está el, funcionamiento de esa infraestructura, por lo pronto si seguirá cerrado, no te puedo decir por cuánto tiempo, no tenemos los factores de evaluación, está ante los tribunales federales el litigio”, precisó.

El director de API indicó que su reparación asciende a una cantidad similar al monto de la fianza (10 millones de pesos), que fue fijada luego de que encontraron vicios ocultos en la obra.

Cabe recordar que la obra, así como el libramiento y distribuidor vial, fueron inaugurados el 14 de diciembre de 2010 por el presidente Felipe Calderón Hinojosa y el entonces secretario de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar Horcacitas.

El puente forma parte del libramiento Altamira-Puerto Industrial, que consta de 10 kilómetros de longitud. En la inauguración se comentó que la obra está incluida en el proyecto integral de modernización de la región, dentro del eje carretero Altamira-Mante-Tula-San Luis para crear el Corredor Golfo-Pacífico, pues Altamira representa la mayor terminal de crecimiento de la República.

A escasas semanas de entrar en funcionamiento, el puente presentaba dos hundimientos en la parte superior, nuevamente en el carril norte-sur y, por segunda ocasión, el director de API lo defendió diciendo que los baches eran producto del largo tiempo que pasó la maquinaria estacionada en ese sitio, así como por un derrame de diesel.

El 25 de enero de 2012, el director de API en Altamira declaró que el puente permanecería cerrado por lo menos otros seis meses más, pues hasta entonces podrían hacer efectiva la fianza.