El valor de las firmas europeas está hoy por debajo de su cotización normal y su eventual compra constituye una oportunidad para las transnacionales latinoamericanas, dijo Osvaldo Rosales, director de la División de Comercio Internacional e Integración de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
“Efectivamente los activos europeos están baratos y lo más probable es que siga así por años”, insistió el funcionario de la Cepal. Rosales, quien destacó la diversidad del comercio entre la Unión Europea (UE) y América Latina, dijo que la región debe aprovechar esta coyuntura para impulsar una agenda de cooperación bilateral.
Con el encuentro de enero en Santiago de Chile ente los mandatarios de ambas zonas geográficas como telón de fondo, el economista propuso trabajar en tres grandes áreas en las relaciones comerciales. En detalle, favorecer los encadenamientos productivos en América Latina, elevar la calidad ambiental y tecnológica de las ventas hacia Europa y, finalmente y mejorar el esquema comercial bilateral.
Sobre esto último, planteó la importancia de que la UE permita la acumulación de origen de las exportaciones latinoamericanas. “Eso sería una gran oportunidad para América Latina, pero también para Europa”, subrayó. Aunque valoró el esfuerzo de la UE por negociar acuerdos comerciales con México, Chile, Perú y Mercosur, Rosales alertó de que la debilidad de esa zona económica abrió espacios a China en la región.
“En 2017, China desplazará a la Unión Europea como socio comercial y ya lo hizo como principal importador, aunque concentrando su relación con Brasil, Chile y Perú”, explicó en ese contexto. No obstante, detalló que las exportaciones a China son menos diversas y además concentradas en pocas materias primas, por lo que su atractivo es menor en comparación con la UE.
Sin embargo, observó que los países latinoamericanos deberían buscar ingresar a las cadenas productivas de China y Asia, dado el volumen de sus emprendimientos.
El escenario comercial, con inversiones latinoamericanas en viñedos y empresas hortofrutícolas europeas por ahora, coincide con un alza de las capitalizaciones en la región.
La inversión extranjera directa (IED) de hecho creció un 8% el primer semestre de 2012 en América latina y el Caribe, sumando divisas por US$ 94.000 millones, según la Cepal. En ese escenario, Brasil acaparó capitales por US$ 43.000 millones, seguido de Chile con US$ 12.000 millones y Colombia con US$ 10.000 millones. La llegada de divisas, en un contexto de crecimiento y control inflacionario en América Latina, coincidió con un alza de 129% de las inversiones latinoamericanas en el extranjero.
