“Las sucesivas regulaciones y la aprobación de leyes que afectan la actividad industrial y comercial, terminaron por alejar a los inversionistas”, sostuvo el ex presidente de la Cámara Venezolano Americana de Comercio (Venancham), en diálogo con Notimex.
Bottome refirió que en los primeros seis meses del año pasado el flujo de inversión extranjera directa que entró a Venezuela sumó dos mil 359 millones de dólares, mientras que en el primer semestre de este año sólo llegó a mil 891 millones de dólares.
“Esta fuerte caída de las inversiones extranjeras tuvo su momento más álgido, a raíz de las expropiaciones, nacionalizaciones y confiscaciones de empresas transnacionales, realizadas por el gobierno del presidente Hugo Chávez”, recalcó el analista.
Añadió que paradójicamente la inversión del país en el exterior se incrementó 254.00 por ciento, al pasar de un saldo negativo de 908 millones de dólares en el primer semestre de 2011, a mil 401 millones de dólares en igual periodo de este año.
Indicó que un reciente informe del Banco Mundial (BM), que evalúa las condiciones de las naciones donde existen más obstáculos para abrir empresas, coloca a Venezuela en el puesto número 180 de un total de 185 países analizados.
“Sólo la República Democrática del Congo, Eritrea, la República del Congo, Chad y la República Centroafricana ponen más obstáculos que Venezuela a los nuevos negocios”, afirmó el editor-director del periódico VenEconomía.
Bottome dijo que ese estudio analiza variables como apertura de una empresa, manejo de permisos de construcción, obtención de electricidad, registro de propiedades, obtención de crédito, protección de inversores, y pago de impuestos, entre otras.
“En relación al primer elemento, el informe señala que en el país se requieren como mínimo 144 días para abrir una empresa, mientras que en América Latina este proceso promedia nueve días y en las economías desarrolladas solo cinco días”, precisó.
Finalmente dijo que el informe señala que Venezuela elevó el pago de aportes por parte de las empresas al Estado con la Ley del Deporte y que igualmente aprobó una Ley del Trabajo “que prohíbe los despidos masivos, elementos que afectan la actividad industrial”.
