Previo a concluir el actual sexenio, la discusión del apoyo a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (mipymes) retoma fuerza, ya que mientras el presidente Calderón asegura que su administración es la del mayor apoyo a este sector empresarial, otros consideran que falta mucho por implementar para evitar la elevada mortandad que padecen.
Al ser las pymes 98% de las empresas existentes en el país; generan ocho de cada 10 empleos y participan con 52% del Producto Interno Bruto (PIB), el secretario de Economía, Bruno Ferrari, ha dicho estar conciente de la problemática y el alcance de los programas implementados pero defiende lo hecho en estos seis años.
“El presupuesto destinado a pymes en la administración federal anterior fue de 4 mil 868 millones y en la presente ha sido de 34 mil 453 millones; lo que representa un incremento de 608%”, precisó.
Además, las autoridades aseguran que se logró duplicar el índice de sobrevivencia de los negocios, pasando de cuatro en 2006, a ocho de cada 10 negocios que siguen operando después de tres años, cifra récord.
En contraparte, Luis Foncerrada, director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), dijo que faltó mucho para que este sexenio se le considere como el de mipymes.
“Los recursos de los fondos fueron pocos, el apoyo fue mínimo si se compara con lo que se desperdicia en subsidios y otros temas; además se ha atendido poco la incorporación de mayor contenido tecnológico en los bienes y servicios”, dijo el analista.
Para el especialista esto representa una debilidad estructural que amenaza su supervivencia y posibilidades de crecimiento.
Claudio X. González, presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios (CMHN), señaló que se requieren mejores oportunidades de crecimiento y desarrollo, que les den acceso a la movilidad social y para consolidar una creciente clase media mexicana, que sea cada día más fuerte y esté mejor preparada para competir en un entorno global.
“Sin embargo, este sector constantemente atraviesa por graves problemas que hemos identificado como falta de capital y crédito, leyes laborales restrictivas al empleo y exceso de regulación gubernamental a todos los niveles, que, al menos, en nuestro caso, facilita la corrupción”.
Subrayó que dicho problema hace que gran parte de las pymes quiebren en sus primeros dos o tres años de existencia, lo que implica además de la pérdida económica una gran frustración.
Por ello, el Fondo Pyme que comprende los Centros México Emprende, Programa Nacional de Emprendedores, Microempresas, Franquicias, Fondo de Innovación Tecnológica, Mercado de Deuda para Empresas, Aceleración de Empresas, Parques Tecnológicos y la Semana Nacional Pyme, entre otros; debe ser fortalecido con más recursos.
Dicho Fondo sólo alcanzó 7 mil 48 millones de pesos en 2012 y aunque en el sexenio aumentó casi 5 mil millones de pesos, muchos consideran que el monto es muy bajo para el universo total existente de las pymes que ronda los 4 millones de unidades económicas.
Ante tal escenario, Sergio Cervantes Rodiles, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) instó a aumentar los recursos del Fondo Pyme.
“Este continúa siendo insuficientes para potenciara las pymes mexicanas y junto con ello, debemos trabajar unidos el gobierno y empresarios con el objetivo de fortalecer estrategias para el desarrollo de las pymes en los próximos años”, comentó.
Otro problema recurrente, es la apertura de negocios, para lo cual en la presente administración se estableció el Sistemas de Apertura Rápida de Empresas y el portal tuempresa.com, que facilitó la apertura de nuevos negocios, reduciendo el costo administrativo de iniciar un negocio hasta en 65%, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Incluso se bajó de 34 días a nivel federal a sólo un par de horas con un fedatario público para la constitución de una empresa.
