El tesorero de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en el Soconusco, Rafael Rojo Valnares afirmó que en los últimos cinco años han crecido un 50 por ciento las exportaciones de México a Guatemala.
En entrevista, el especialista en comercio internacional dijo que las importaciones de esa nación se han incrementado un 20 por ciento en el lapso se referencia.
De Guatemala se importa principalmente cerveza, detergentes y camarón; en tanto que de México se envían diversos artículos que van desde los materiales para la construcción, aparatos electrónicos y línea blanca.
A la par de ello, varias empresas mexicanas se establecieron en territorio guatemalteco, “y en términos generales, todas reportan crecimiento sostenido”.
Rojo Valnares comentó que se creía que ese aumento en las operaciones entre ambas naciones, que por ahora favorece a México en la balanza comercial, disminuiría el contrabando de mercancías.
“Sin embargo calculamos que el comercio informal en esa región ha crecido al mismo ritmo que la población fronteriza, es decir, alrededor de un 10 por ciento en cinco años, ya que ahora hay más demanda de productos”, comentó.
Incluso, calificó a ese tipo de intercambio comercial ilegal entre México y Guatemala como “inevitable”, ya que en menos de 20 kilómetros que separa a los Puentes Internacionales de Frontera Talismán y el Suchiate, hay infinidad de puntos de internación informal en los que cualquiera puede pasar todo tipo de mercancías.
Al preguntarle sobre la magnitud de ese flujo, opinó que solo basta con pararse en el puente Suchiate para ver cuántas toneladas pasan en balsas, que van de un lado a otro del río que sirve de referencia limítrofe.
Señaló que han apreciado que de México a Guatemala pasa de manera ilegal harina de maíz, huevo y aceite, mientras que de territorio centroamericano hacia Chiapas sopas y botanas procesadas, cigarros -muy probablemente “piratas”-, medicamentos, verduras, frutas, azúcar, entre otros.
Reconoció que ese tipo de comercio ilegal no sólo provoca grandes pérdidas a las empresas establecidas en ambas naciones, sino también a la recaudación gubernamental por ser una gran evasión fiscal.
