La UE hizo este pedido junto a Estados Unidos, Japón y México, seis meses después de que presentara una demanda contra Buenos Aires ante la OMC por sus medidas proteccionistas unilaterales que perjudican las exportaciones europeas, tras el fracaso de las negociaciones en el marco del organismo.
“Las restricciones a las importaciones que aplica Argentina violan las reglas del comercio internacional y dañan las exportaciones de la UE”, afirmó el comisionado de Comercio europeo, Karel De Gucht.
“Las consultas que mantuvimos con Argentina en la Organización Mundial de Comercio no trajeron ninguna solución positiva. La decisión de hoy es entonces un resultado de la estrecha cooperación con Estados Unidos, Japón y México. Es el último recurso de la UE para que se levanten las prácticas comerciales injustas de Argentina y se restablezca el comercio libre y justo de acuerdo a las normas de la OMC que Argentina ha suscrito”, señaló.
El reclamo europeo tuvo lugar un día después de que Argentina denunció a la UE y a Estados Unidos ante la OMC por poner trabas a sus exportaciones de carne, limones y biodiésel.
La Comisión Europea aseguró hoy que esta demanda argentina pretende “desviar la atención” del problema real: que Buenos Aires no lucha suficientemente para desmantelar sus medidas proteccionistas.
“Es lamentable e inquietante que Argentina intente desviar la atención al presentar (las demandas ante la OMC) en lugar de luchar contra el galopante proteccionismo en casa”, comentó John Clancy, portavoz del comisario de Comercio.
Se trata, dijo el portavoz, de una medida “totalmente injustificada y sin base legal alguna”.
“La UE está muy decepcionada por las noticias de que Argentina tiene previsto pedir un arbitraje de la OMC sobre la comercialización de biodiésel en España (…) la actuación de Argentina está totalmente injustificada y no tiene fundamento ya que la normativa española nunca ha tenido ningún impacto en el comercio de Argentina con España o con la UE”, agregó.
Por otro lado, España anuló en octubre el procedimiento objeto de queja por parte de Buenos Aires, recordó Clancy, portavoz del comisario de Comercio de la UE, Karel de Gucht.
Argentina demandó ayer a Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y España ante la OMC por poner trabas a las exportaciones argentinas, informó el canciller Héctor Timerman en Buenos Aires.
Una demanda es contra Estados Unidos por impedir el ingreso de carnes y limones de Argentina, mientras que la segunda apunta a la UE y a España por restricciones a las importaciones de biodiésel argentino.
La Cancillería aclaró en un comunicado que ambas denuncias fueron presentadas al fracasar los intentos por resolver bilateralmente las medidas proteccionistas “violatorias de las normas de la OMC y que llevan más de una década en aplicación”.
Argentina denunció “el cierre de hecho del mercado estadounidense al ingreso de carne bovina fresca, enfriada o congelada”, a la vez que reclamó el reconocimiento de la Patagonia como zona libre de aftosa.
En tanto, el gobierno argentino denunció medidas de la UE que afectan la exportación de biodiésel argentino, en particular la Orden Ministerial del Reino de España que impide la utilización del combustible argentino como biocarburante en el sector de transportes, principal usuario del producto.
España es el principal destino de las ventas externas de biocombustible argentino, al acaparar el 53 por ciento de los 1.900 millones de dólares exportados en 2011.
El gobierno español trabó el ingreso de biodiésel argentino luego que la administración de Cristina Fernández de Kirchner dispuso la expropiación de la mayoría accionaria de la petrolera YPF que estaba en manos del grupo español Repsol.
La Cancillería argentina afirmó que estas denuncias se suman a otras contra varias naciones que perpetúan “un sistema de comercio multilateral desequilibrado que constituye una prueba más del doble estándar que existe entre países desarrollados y en desarrollo en materia de comercio internacional”.
“Las medidas contra las exportaciones argentinas por las que se iniciaron las demandas han generado cuantiosos perjuicios a los productores argentinos ocasionando, además, la pérdida de miles de puestos de trabajo”, aseguró el Ministerio de Relaciones Exteriores.
