Alfredo Casar, presidente ejecutivo de Ferromex y Ferrosur, explicó que el último contrato a largo plazo entre ambas empresas venció hace aproximadamente seis meses y debió haber sido sustituido por otro firmado esta semana, pero eso no ocurrió.
El directivo relató que el director general de Ferromex, Rogelio Vélez, visitó las oficinas de Ternium el pasado 28 de febrero y se reunió con sus directivos.
En el encuentro, ambas partes acordaron los términos de un nuevo contrato a largo plazo y convinieron realizar la firma la siguiente semana.
“Cuando llegamos a firmar el contrato la primera semana de marzo, por alguna extraña razón, los términos acordados en esa reunión del 28 de febrero no los aceptaron, a pesar de que les habíamos dado unas tarifas muy competitivas, y empezaron por toda esta situación a tratar de obtener un beneficio extra”, detalló Casar.
No obstante, la carga de la acerera ha continuado moviéndose por tren, pues este medio de transporte es estratégico para la firma.
Alfredo Casar aseguró que sí firmó un nuevo contrato con ArcelorMittal, como lo dio a conocer a través de un desplegado, y descartó que la controversia tire la firma de otros contratos.
Sin embargo, ayer, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (Canacero), Salvador Quesada, negó que alguno de sus socios hubiese firmado algún contrato con la ferroviaria, ya que ello implicaría una aceptación de las condiciones bajo las que actualmente se presta el servicio.
Ayer mismo, la Canacero se quejó ante senadores de la Comisión de Transportes del incremento de las tarifas que pagan a las dos principales compañías de transporte ferroviario.
