En un comunicado, la dependencia informó que el Comité Consultivo Nacional de Normalización del Transporte Terrestre aprobó el documento por mayoría de votos; sin embargo, las principales organizaciones privadas de transportistas y usuarios se abstuvieron en el proceso, tal es el caso de: ANTP, Canacar, Canacintra y Concamin, en tanto la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram), sí sufragó en contra.
“No emitimos nuestro voto no porque estemos a favor o en contra sino porque recibimos el viernes el anteproyecto y tuvimos poco tiempo para el análisis. Por nuestros estatutos estamos obligados a tener un proceso de consulta interna y eso es lo que vamos a iniciar”, comentó el director de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), José Refugio Muñoz.
El anuncio de este lunes está vinculado con las medidas adoptadas por la SCT el año pasado como respuesta a los diversos accidentes en carreteras que involucraron a vehículos fulles en donde hubo pérdidas humanas.
Una de las acciones emprendidas fue la integración de un panel de expertos para que revisaran la norma y sus opiniones fueran incorporadas en el nuevo documento.
LOS CAMINOS ADECUADOS
De acuerdo con el texto presentado, los tractocamiones doblemente articulados sólo podrán circular con el máximo de 75.5 toneladas de carga en las carreteras de alta especificación, catalogadas como ET y A, en tanto que en las tipo B, que conforman la red primaria y “que atendiendo a sus características geométricas y estructurales prestan un servicio de comunicación interestatal”, ya no podrán transitar.
“En los caminos tipo B los vehículos sencillos respecto a los doblemente artículados, han tenido un mejor comportamiento en los índices de mortalidad y morbilidad. En este sentido se planteó limitar los permisos de conectividad en carreteras hasta tipo B y recorridos de un máximo de 50 kilómetros, previa justificación por las empresas”, refiere el texto.
De acuerdo la Canacar, la posibilidad de que sean los dueños de las mercancías los encargados de solicitar los permisos (anteriormente lo hacían los transportistas), representa la posibilidad de poner orden.
