Desde la llegada del nuevo administrador de API, Ángel Pérez Cantú, el movimiento portuario, rehabilitación y modernización de las instalaciones portuarias prácticamente se han detenido. El gasto contemplado para el muelle como para la compra de equipo era de 450 millones de pesos, sin embrago, el anuncio oficial fue de 800 millones de pesos.
En el mes de mayo en la conmemoración del “Día del Trabajo”, camioneros y obreros de diversos sindicatos afiliados a la CTM, marcharon y posteriormente bloquearon el acceso a las instalaciones portuarias, para exigir a los administradores de la API, que hicieran a un lado sus intereses personales y permitieron continuar con los trabajos programados.
Contrario a lo que se esperaba, los obreros y camioneros están prácticamente parados, sin que alguien les explique la razón. “Dicen que hay equipo nuevo para sacar la piedra, que todo será más rápido en el banco de la Hacienda, pero nadie nos ha confirmado, preguntamos en el sindicato y nadie sabe cuando comenzamos, ya estamos desesperados, son cinco meses sin trabajo”, lamentó Jorge Méndez operador sindicalizado.
En este conflicto en el que nadie ha dado una respuesta, ya que el administrador a través de las secretarias discute que está fuera de la ciudad, y los representantes de las empresas aseguran que no pueden dar información.
El movimiento de los camiones cargados de roca ha cesado, la parálisis de las obras tiene un efecto dominó, ya que no sólo afecta 200 operadores y concesionarios directamente. El retraso inexplicable en la modernización portuaria se traduce en falta de certidumbre para empresas navieras quienes ven a Salina cruz, como un puerto obsoleto para el tipo de carga que manejan.Estibadores, operadores de grúas y carga contenerizada, se desalientan por la falta de movimiento portuario, “aún creemos en la vieja promesa política de convertir a Salina Cruz, en la puerta del Pacífico, si se logra cientos de familias seremos beneficiadas con la generación de empleos directos, no se ve para cuando, esperamos que ya terminen con la ampliación del antepuerto y bocana”, exige Rútilo Jiménez, viejo dirigente de jornaleros y estibadores de la CROM.
La falta de empleos no lástima sólo a los obreros, concesionarios, operadores, el efecto se traduce en parálisis para comerciantes y pequeños empresarios quienes ya resienten el menoscabo en sus bienes, por la falta de consumo.
“Se habla de millones de pesos y no vemos nada, no se ve movimientos, ningún político explica que pasa, anuncian la modernización de la refinería, corredor transístmico, el muelle, y seguimos sin circulante, la gente no consume porque no hay dinero, sin empleo no hay comercio”, enfatizó el representante de tablajeros Willebaldo Morales.
La falta de empleos no lástima sólo a los obreros, concesionarios, operadores, el efecto se traduce en parálisis para comerciantes y pequeños empresarios quienes ya resienten el menoscabo en sus bienes, por la falta de consumo.
