El crecimiento de Alemania, Volkswagen y China

0
283
Advertisement

Esta semana, una serie de datos económicos darán un indicio sobre si la economía más grande de la zona euro puede afrontar los vientos en contra que se han acumulado en las últimas semanas o se arriesga a encallar.

Como la recuperación de la región euro depende de la salud económica de Alemania, el presidente del Banco Central Europeo Mario Draghi está más que atento a los desafíos que se avecinan. Una nueva caída del precio de la energía contrarrestó los efectos de su programa de flexibilización cuantitativa, llevando la tasa de inflación nuevamente por debajo de cero y generando un debate sobre la necesidad de dar más estímulo que probablemente se intensifique si la recuperación alemana tambalea.

“Tiene la capacidad necesaria para sobrellevar los vientos en contra pero podría haber algunas sorpresas desagradables”, dijo Stefan Schneider, economista de Deutsche Bank AG en Fráncfort. “Las perspectivas mundiales se deterioraron y eso no ayudará al gasto en inversión”.

Advertisement

Un primer indicio apareció hoy, cuando Markit Economics de Londres dijo que su índice de actividad de manufactura y servicios cayó más de lo que se había informado inicialmente. El Índice de Gerentes de Compra bajó de 55 en agosto a 54.1 en septiembre. El registro preliminar del 23 de septiembre era de 54.3.

Los datos del martes y el miércoles ayudarán a evaluar el estado de la importantísima industria alemana de la manufactura al proporcionar información sobre los pedidos de fábrica y la producción industrial de agosto. Si bien los economistas prevén que ambos tendrán un aumento, no reflejarán el impacto de la caída en desgracia de Volkswagen luego de que el 18 de septiembre se supiera que la automotriz había mentido sobre las pruebas de emisión en los Estados Unidos.

Hecho en Alemania

“La peor situación sería que el sello de calidad ‘Made in Germany’ se viera desacreditado y cayera la demanda de autos de otros fabricantes o de maquinarias”, señaló Holger Sandte, analista jefe europeo de Nordea Markets de Copenhague, que pronostica que una baja de la producción en Volkswagen de menos del 10 por ciento ya podría hacer caer el producto interno bruto un cuarto de punto porcentual. “No es probable pero tampoco puede excluirse”.

La industria automotriz que, según los cálculos del economista de UniCredit SpA Andreas Rees, representa alrededor del 10 por ciento del PIB es un pilar importante de la economía alemana centrada en las exportaciones. Aproximadamente el 22 por ciento de los envíos al exterior del año pasado fueron autos y camiones.

Los datos comerciales del jueves darán una visión de la incidencia que tiene en las exportaciones la desaceleración de China y otros países, mientras que las estadísticas de importaciones podrían dar claves sobre la fuerza de la demanda interna, que sostuvo el crecimiento en los últimos trimestres. La Organización Mundial del Comercio esta semana rebajó su pronóstico sobre el comercio en 2015 de 3.3 por ciento a 2.8 por ciento y dijo que su nueva predicción aún podría ser “demasiado optimista”.