México debería incentivar inversiones chinas en todo el país, dice autoridad económica de Yucatán

Facilitar e incentivar las inversiones chinas en México debería ser "parte de la política pública" del país latinoamericano, resaltó el secretario de Fomento Económico y Trabajo del estado de Yucatán, Ernesto Herrera Novelo.

420

MERIDA, México, 19 ene (Xinhua) — Facilitar e incentivar las inversiones chinas en México debería ser “parte de la política pública” del país latinoamericano, resaltó el secretario de Fomento Económico y Trabajo del estado de Yucatán, Ernesto Herrera Novelo.

Durante su participación en la quinta edición de la “Semana China en Mérida” destacó también la presencia de las inversiones chinas en Yucatán, sureste de México, y explicó que desde la administración regional se busca que aumenten.

De acuerdo con el funcionario local, la inversión extranjera directa (IED) de China en Yucatán “es de 500 millones de dólares”.

Herrera subrayó la importancia de seguir reforzando las relaciones en general entre México y China.

En su opinión, China es el país que permitiría a México alcanzar las metas comprometidas a nivel internacional en diversas áreas para garantizar el desarrollo sustentable y cuidado al medio ambiente.

En ese sentido, sostuvo que el país asiático cuenta con recursos y la disposición para alcanzar la inclusión digital, robustecer las habilidades laborales futuras, el gobierno digital, y la industria 4.0.

Ante ello, consideró necesario que “parte de esa política pública que México tiene que realizar es facilitar e incentivar las inversiones chinas en nuestro país”.

Precisó que en el caso específico de Yucatán desde hace siete años se han reforzado las relaciones con China, a nivel del estado regional, así como a nivel provincial.

Ello, explicó, ha permitido reforzar las relaciones de amistad, de intercambio académico y cultural.

De igual manera contó que la entidad mexicana actualmente ha logrado proyectos importantes en materia de energía limpia gracias a la inversión china, y que le apuesta a los parques solares.

Consideró que en este sector puede existir una oportunidad para beneficiar a la zona sur-sureste del país para dotar de energía a la población.

Del mismo modo, agregó, llega con una empresa multinacional apoyando con tecnología y equipos para seguridad.

Herrera explicó que Yucatán también se prepara para impulsar entre la población y los jóvenes el idioma chino-mandarín con el fin de que inversionistas chinos apuesten establecerse en la zona económica especial que se instalará en las inmediaciones del puerto de Progreso.

“Puerto Progreso es el punto más cercano hacia Europa, te ahorras maniobras, es más eficiente y más rápido”, apuntó.

La Zona Económica Especial de Yucatán estará dirigida al sector de las tecnologías de la información y comunicación, manufactura avanzada y a servicios asociados de alta calidad y se prevé que cuente con clústeres de servicios en donde los empresarios contarán con servicios de apoyo de contadores, fiscalistas y compañías de outsourcing, entre otros.

México desarrolla el modelo de las zonas económicas especiales en la parte sur y sureste para impulsar el desarrollo de esa región, considerada como la más rezagada del país.

Las zonas económicas especiales, inspiradas en el modelo chino, incluyen el Puerto Lázaro Cárdenas, que abarcará municipios colindantes de Michoacán y Guerrero; el Corredor Interoceánico de Tehuantepec, que incluye Coatzacoalcos, Veracruz; Salina Cruz, Oaxaca; y Puerto Chiapas, Chiapas.

México cuenta con tres zonas de nicho. Una en el central estado de Puebla enfocada en sectores estratégicos; otra en la península de Yucatán, dedicada a la innovación, el desarrollo tecnológico y comunicaciones; y la del central estado de Hidalgo donde podría centrarse a la cadena de valor textil, confección y diseño.

De acuerdo con las estimaciones gubernamentales se espera que con la creación de esas zonas especiales se generen 115.000 empleos directos de calidad en la próxima década.

También, se prevén realizar obras con una inversión en infraestructura cercana a los 115.000 millones de pesos (unos 6.046 millones de dólares), que incluyen gasoductos, ferrocarriles, carreteras, aeropuertos y puertos.