México adoptó el sistema ISO finales de los años 80. En 1993 se certificó un primer grupo de 24 organizaciones, en 2003 ya había 1437, actualmente son más de 5,000. La serie ISO 9000 no es una receta o fórmula mágica del éxito, es ‘un buen inicio’ para un programa de calidad, que si se implementa correctamente puede generar diversos beneficios, desde incrementos en la productividad hasta una mayor satisfacción de los clientes. A continuación 5 puntos clave para entender la norma.
Origen. La serie IS0 9000 se modeló sobre la base de la norma BS5750, creada en el Reino Unido, durante la segunda guerra mundial, para garantizar la calidad de los artículos usados en los enfrentamientos.
Se puso énfasis en ver como se hacían los productos y en los sistemas de calidad de los proveedores correspondientes, el objetivo era asegurar consistencia en los resultados. Cuando acabó la guerra, se comenzó a asociar los términos ‘inspecciones’ y ‘controles’ con calidad. Posteriormente ‘calidad’ se asocia a ‘conformidad’.
En 1987, la norma BS 5750 se convirtió en la serie ISO 9000, con el objetivo de estandarizar los sistemas de gestión de calidad dentro de las organizaciones a fin de reducir rechazos, incrementar la productividad y garantizar una mejora continua.
Empresas certificadas. En 2012 había 1,100,000 organizaciones certificadas con la ISO 9001 a nivel mundial. Particularmente en México se registraron 5,364 certificados en 2013, según datos del ISO Survey.
Requisitos y costos. El tiempo invertido en implantar la norma varía según el tamaño de la empresa, la complejidad de sus procesos, las regulaciones entorno al producto que vende y el compromiso de la empresa.
En promedio se requiere un tiempo mínimo de 8 meses, para empresas micro, pequeñas y medianas y de hasta 2 años para empresas grandes.
Los costos involucrados son el tiempo del personal, asesoría externa y del organismo de certificación.
Beneficios. Estandarizar la gestión de la calidad ha permitido a las empresas reducir sus costos (44%), aumentar la productividad (77%), adquirir nuevos clientes (74%) y mejorar los niveles de satisfacción de los consumidores (75%).
Hubo una empresa acerera que incluso logró invertir la ecuación mano de obra-producción. En 1997 producía 1,000 toneladas de producto con 2,500 empleados y en 2007 eran 2,500 toneladas con 1,000 empleados, detalla Leonardo García, auditor y consultor de la certificadora BSI.
Los cambios. En 1994, la norma ISO 9001 tuvo algunas actualizaciones menores, seis años después, en el año 2000, se hicieron modificaciones mayores, introduciendo un enfoque en los procesos. Luego se realizó una actualización menor en 2008 y se espera una próxima versión para 2015, cuyo enfoque estará en la agilización de los procesos.
