¿Has escuchado hablar de HYPERLOOP? Es esa idea que el empresario multimillonario Elon Musk, co-fundador de PayPal, SpaceX y Tesla Motors, propuso en un papel blanco de 58 páginas en agosto de 2013 para una red de transporte de tubo al vacío que podría transportar pasajeros desde San Francisco a Los Angeles a 760 kilómetros por hora.
Leído como de una revista de ciencia ficción, es ahora una industria real con tres grupos legítimos empujándolo hacia adelante, incluyendo Tecnologías HYPERLOOP, el equipo de la oficina de Harry Reid.
Es difícil decir lo temprano que es todo esto. Hay docenas de desafíos de ingeniería y logística que necesitan solución, desde pruebas de terremoto hasta los derechos de vía para transitar a través de un tubo a velocidades transónicas.
Sin embargo, es igualmente difícil exagerar cuán dramáticamente HYPERLOOP podría cambiar el mundo. Las primeras cuatro vías de transporte – barcos modernos, trenes, vehículos de motor y aviones, trajeron progreso y prosperidad. También trajeron la contaminación, la congestión, la demora y la muerte. El HYPERLOOP, el cual Musk apoda “la quinta vía”, sería tan rápida como un avión, más barato que un tren y continuamente disponible que en cualquier tiempo mientras se convierte en un cero emisor de carbono. Si la gente pudiera llegar desde Los Angeles a Las Vegas en 20 minutos, o Nueva York a Filadelfia en 10, las ciudades se convierten en estaciones de metro y las fronteras se evaporan.
El trayecto inicial para las pruebas del Hyperloop podría comenzar en Texas y tendría una longitud de 8 km. Así lo ha informado el fundador de Tesla Motors y Paypal en una conferencia en la que participó recientemente. También afirmó que la investigación para su desarrollo continúa y que las universidades y otras instituciones dedicadas a la investigación están invitadas a participar si lo desean.
La versión definitiva de Hyperloop estará lista para funcionar dentro de unos diez años.
Y claro, una tecnología así no puede ser barata, precisamente. Aun teniendo en cuenta que la mayoría de los desarrolladores no están cobrando un duro por su trabajo, el presupuesto estimado para Hyperloop ronda los 10.000 millones de dólares, casi el doble de los 6.000 dólares de los que se habló cuando el proyecto comenzaba a tomar forma.
La idea es que, una vez implantado, Hyperloop empiece a cubrir distintos trayectos a lo largo y ancho de Estados Unidos. Para ello, contará con tres modelos distintos: el económico (para los usuarios aislados), el comercial (para uso de empresas) y el de carga (seguramente el más caro).
