Desde el Centro de Estudios de Asia en el Colegio de México, la investigadora Marisela Connelly explica que el vínculo económico con Estados Unidos es suficientemente amplio como para resentir el efecto de la desaceleración que se precipitaría en la primera economía del mundo.
Además recuerda que el Banco Popular de China es uno de los más importantes tenedores de deuda de Estados Unidos.
“La gran cantidad de bonos del Tesoro de Estados Unidos en poder de China los tiene atados, porque si los vende masivamente, puede generarles una desestabilidad importante”, refiere.
De acuerdo con la agencia oficial de información china, Xinhua, ese país es el segundo mayor tenedor de Bonos del Tesoro de Estados Unidos, que contabiliza en 1.4 billones de dólares. Si se deshace de todos, o de una parte importante, puede propiciar una depreciación de la divisa verde y otra oleada de volatilidad mundial, advierte.
Aparte, la aseguradora de riesgo crediticio Coface advierte que las presiones a México también llegarán a través de la competencia que generan los productos chinos, que ahora es más aguda a través de sus precios.
“Los productores empezarán a importar más productos chinos por los bajos precios en detrimento de las empresas competidoras. Estos corporativos a la vez están presionados por la fortaleza del dólar y resentirán el aumento del valor de sus obligaciones en dólares y la menor competitividad que tienen ante la devaluación del yuan y su efecto abaratador en los productos chinos”, dicen.
