Tras crecer 3,7% en 2014, se espera que este año aumenten 4,5% a 1,18 billones de euros, dijo el presidente de la federación BGA, Anton Börner, que revisó al alza su pronóstico de noviembre (4%).
Al mismo tiempo, se espera que las importaciones crezcan 4% a 954.000 millones de euros en 2015, tras un crecimiento del 2% en 2014.
Por ello, el excedente comercial, que se elevó a 217.000 millones de euros en 2014, podría alcanzar en 2015 los 231.000 millones de euros, todo un récord, dijo Börner en una rueda de prensa en Berlín.
Sin embargo, el crecimiento del excedente comercial podría acarrear al gobierno alemán nuevas críticas de aquellos que le reprochan que no fomenta suficientemente la demanda interna y con ello desarrolla las importaciones, lo que podría sostener la economía de los países vecinos.
Desde hace unos años, el crecimiento de la primera economía europea está sostenido sobre todo por el comercio exterior más que por la demanda interna.
“Si Alemania va bien, muchas empresas de los países vecinos van también bien. De media, el 40% de un bien exportado reposa en las importaciones”, dijo Anton Börner.
En 2015, sobre todo Estados Unidos y China, cuya economía pese a la desaceleración se desestabiliza, y el sureste asiático, serán los mayores importadores de productos alemanes.
Pero el presidente de la BGA advirtió contra la “incertidumbre creciente, que (…) paraliza la propensión de las empresas a invertir y pone en peligro nuestro éxito futuro”.
Las elecciones futuras en Gran Bretaña, cuyo “resultado está totalmente abierto”, los problemas de deuda de Grecia, la lentitud de Francia e Italia para llevar a cabo reformas y la debilidad del precio del petróleo son algunos de los temores que frenan las inversiones.
A ello se suman los conflictos geopolíticos, en particular entre Ucrania y Rusia, donde las exportaciones alemanas han caído respectivamente un tercio y un quinto el año pasado, y en Oriente Medio.
El presidente de la federación BGA también criticó la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) que está diluyendo el valor del euro, que si en un principio favorece las exportaciones alemanas, encarece las importaciones.
