En 2015 se cumplieron diez años desde que los dos países acordaron impulsar una Asociación Estratégica de Beneficio Mutuo para el siglo XXI. Los resultados hasta ahora demuestran que estamos en el camino correcto: el año pasado, el comercio bilateral fue superior a los 17 mil millones de dólares, con lo que Corea se consolidó como el sexto socio comercial más importante de México en el mundo.
En materia de inversión, más de mil 700 empresas coreanas realizan actividades productivas en los sectores más dinámicos de la economía mexicana, con sus efectos multiplicadores en el empleo, el comercio exterior, el desarrollo tecnológico, la cooperación técnica y científica, la capacitación y la creación de cadenas de valor que elevan la competitividad global de las dos economías y el bienestar de nuestras sociedades. La numerosa delegación de empresarios de alto nivel que acompaña a la presidenta Park es un reflejo más de la magnitud e importancia de estos vínculos económicos.
Cada vez más los pueblos de México y Corea descubren sus afinidades culturales, valores y tradiciones. En este sentido, las actividades culturales mexicanas en Corea se han ampliado en arte, música, literatura, cine y gastronomía. Es notable, por ejemplo, el creciente gusto del público coreano por la comida mexicana. Algo similar ocurre también en México con la comida coreana.
Este acercamiento social se refleja ya en el turismo: el año pasado, casi 100 mil coreanos visitaron México y 15 mil mexicanos viajaron a Corea. La cooperación educativa también registra un aumento significativo, con numerosos intercambios de estudiantes y maestros. El diálogo político de alto nivel y el marco jurídico que norma la relación se han intensificado de manera consecuente. Los presidentes Peña Nieto y Park Geun-hye se han reunido en varias ocasiones, en encuentros de Naciones Unidas, del G-20 y de APEC y han instruido a las distintas instancias a que sigamos actualizando los convenios que norman nuestra relación. Así, desde 2013, hemos impulsado la suscripción de numerosos instrumentos de cooperación y en esta visita oficial se concluirán nuevos acuerdos sectoriales.
Esta dinámica relación es alimentada por las visitas a Corea de gobernadores de diversos estados de la República, de funcionarios y empresarios y los cada vez más frecuentes contactos interparlamentarios.
Nuestra cooperación bilateral se refleja asimismo en acciones concertadas en la agenda multilateral, en la promoción de la Agenda Global para el Desarrollo y en el impulso conjunto de las reformas necesarias en diversos organismos internacionales. De manera destacada, los dos gobiernos han impulsado el grupo MIKTA (junto con Indonesia, Turquía y Australia), un novedoso mecanismo de concertación que busca influir en la agenda multilateral y que actúa como puente entre países desarrollados y en desarrollo, para fomentar una mejor gobernanza mundial e impulsar las mejores causas humanitarias.
Esta visita tiene lugar en un momento en el que las perspectivas económicas internacionales y las amenazas a la seguridad plantean nuevos retos para nuestros países y para la paz mundial. Es, por ello, una magnífica oportunidad para fortalecer la cooperación en apoyo de nuestros respectivos objetivos de desarrollo y para reafirmar nuestro compromiso compartido con la seguridad y la prosperidad, pilares fundamentales de nuestra Asociación Estratégica para el siglo XXI.
